La comisaria europea de Pesca, Maria Damanaki, propuso este miércoles una amplia reforma de la pesca en la Unión Europea (UE), inmediatamente criticada por las ONG y por representantes del sector.
La comisaria europea de Pesca, Maria Damanaki, propuso este miércoles una amplia reforma de la pesca en la Unión Europea (UE), inmediatamente criticada por las ONG y por representantes del sector.
BRUSELAS — La comisaria griega fija el objetivo de restaurar de aquí a 2015 a un nivel duradero las tres cuartas partes de los recursos en pescado de la UE que sufren un exceso de explotación, al autorizar únicamente la pesca que no ponga en peligro su reconstitución.
"Los pescadores podrán seguir ejerciendo sus actividades de pesca y ganando decentemente su vida, con esta única condición previa", indicó en una rueda de prensa. El texto incluye también la prohibición generalizada en 2016 de la práctica de los descartes (capturas accidentales de pescados que ya muertos son arrojados al mar).
Damanaki propone ayudar financieramente a los pescadores a transformar esos descartes en harinas, a congelarlos o a distribuirlos a los bancos de alimentos. La reforma que presenta Damanaki está basada fundamentalmente en la instauración de un mercado de derechos de pesca, que debe contribuir a una reducción de la flota, bajo forma de "concesiones" que los pescadores podrán vender al mejor postor si desean abandonar la profesión.
En un comunicado común, el Fondo mundial para la naturaleza (WWF), Océana 2012, la Fundación para la Naturaleza y el Hombre, y Bloom, criticaron esta reforma "falsamente ambiciosa", e incluso "ineficaz".
El mercado de los derechos de Pesca "sólo responde a la necesidad de hallar soluciones económicas para el sector", al situar "el futuro de los reservas de peces entre las manos del mercado", denuncia Oceana. Bruselas no impone en efecto ningún objetivo concreto de reducción de capacidades, y simplemente alega que la medida le permitió a Dinamarca reducir su flota en un 30% en algunos años.
"Intercambiarse concesiones no pondrá fin al exceso de pesca", comentó Greenpeace, aunque se felicitó por la buena intención de "asegurarse de que los recursos de peces se regeneren antes de ser exterminados". La propuesta se enfrenta también a las críticas, aunque por otras razones, de Europesca, que agrupa organizaciones profesionales de 17 Estados europeos, entre ellos los número uno y dos del sector, España y Francia.
Europesca y la federación de organizaciones agrícolas Copa-Cogeca subrayan que el mercado de derechos de pesca puede revelarse "inadecuado" para la pequeña pesca costera. Respecto a la prohibición de los descartes, la consideran simplemente "no realista". "Las dificultades sólo acaban de empezar" reconoció Maria Damanaki, y admitió que le queda por convencer ahora a los Estados, al Parlamento Europeo y al propio sector.
La propuesta será debatida el 19 de julio por los ministros europeos. Reino Unidos se declaró "dispuesto" a trabajar con vistas a una "reforma radical necesaria para el Medio Ambiente y nuestros pesqueros". Sin embargo, según los negociadores, Francia, España, Irlanda y Alemania oponen serias objeciones a la propuesta.
Por Yann Ollivier (AFP)
14/07/11
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