España propone cerrar puertos, mercados e incluso imponer el embargo de productos pesqueros. Discute en Santiago un marco jurídico más estricto para erradicar estas prácticas furtivas.
España propone cerrar puertos, mercados e incluso imponer el embargo de productos pesqueros. Discute en Santiago un marco jurídico más estricto para erradicar estas prácticas furtivas.
Santiago fue hace cinco años el escenario donde se fraguó el plan internacional de lucha contra la pesca ilegal, no regulada y no documentada (pesca IUU, por sus siglas en inglés) que guía las actuaciones de la UE en esta materia. Y Santiago volvió a convertirse ayer en un punto de referencia en la lucha contra esas prácticas piratas. Es en la capital gallega donde autoridades pesqueras de 18 Estados miembros de la UE debaten un documento de trabajo que está llamado a convertirse en el plazo de unos meses en el órdago definitivo que los 28 lanzarán contra la pesca IUU: un marco jurídico más duro, estricto, armonizado y válido para blindarse contra la acción de los piratas en cualquier mar del mundo.
Porque, a pesar de que se han producido avances en la lucha contra la pesca ilegal, esas actuaciones ilícitas siguen hoy «marcando la agenda de las autoridades pesqueros y preocupando a todos los sectores de la sociedad civil», aseguró Juan Martín, secretario de Pesca Marítima. El mismo responsable de Política Exterior y Mercados de la Dirección General de Pesca de la Unión Europea, el coruñés César Debén, admitió ayer el fracaso al asegurar que hay «un nivel bajo de aplicación» del plan que germinó en Santiago hace un lustro.
«En Alemania, en Holanda, en España… se han detectado problemas y los jueces se han visto obligados a dejar zarpar a barcos detenidos por carencias y lagunas en la normativa», reconoció Debén. Por eso ahora toca analizar los fallos y las debilidades del actual marco jurídico para alumbrar una nueva legislación, que evite tener que reabrir el debate sobre la pesca ilegal cada tres años y que asegure para la UE la victoria en esta batalla.
Puertos cerrados
Ese instrumento, que se calcula que llegará al Consejo de Ministros de la UE a mediados de año, pondrá énfasis en el acceso a los puertos y al mercado comunitario. Según Debén, la legislación europea, a diferencia de la americana, considera que sus puertos son abiertos y «eso dificulta enormemente el trabajo de control». Se trata de invertir la tendencia y negar la entrada a todo aquel buque que no pueda demostrar la procedencia legal de su mercancía, en lugar de ser el Estado en el que recala el buque el que tenga que evidenciar la procedencia fraudulenta del pescado. Pero también habrá que armarse de reglas y sanciones lo «suficientemente disuasorias» para evitar que los armadores nacionales participen en la pesca IUU, compitiendo ilegalmente con los que operan dentro de las normas y poniendo en jaque una actividad que, en Galicia, proporciona ocupación directa o indirecta al 12,2% de los empleados, según la consejería de Pesca, Carmen Gallego. En puertos y mercados también sugiere actuar Juan Martín, que llamó a mirarse en el espejo de países como EE.UU., con larga tradición en «embargos de productos pesqueros». Martín propuso también establecer una lista de países de abanderamientos de conveniencia y dotarse de base jurídica para que los Estados miembros puedan actuar contra los buques nacionales implicados en actividades de pesca ilegal.
Bastan 10 minutos y 88 euros para tener un pabellón de conveniencia
Cuando Bruselas habla de pesca ilegal no se refiere a esas escaramuzas de desembarcar un poco por encima de la cuota permitida. No. Por pesca IUU, hace alusión a «una epidemia que devasta mares, causa serios perjuicios económicos y que constituye un «insulto y flagelación» cuando las víctimas son países en vías de desarrollo.
Según Debén, aunque las cifras fluctúan según el caladero del que se trate, se calcula que en productos de alta gama, el 20% de la mercancía tiene su origen en la pesca pirata. Y en algunos países costeros, aquellos en los que la pobreza no da pie a controlar las aguas, el porcentaje se eleva al 50%, lo que convierte la acción de los piratas en «un drama económico».
Debén dijo que el problema es común a todas las zonas del planeta, no en vano se puede comprar un pabellón de conveniencia por 88 euros en sólo 10 minutos, pero son el Índico y el Pacífico las más castigadas por las prácticas ilícitas.
Madrid apresa un buque luso que faenaba dentro de las 12 millas de aguas españolas
El Ministerio de Pesca impuso ayer una fianza de 50.000 euros al pesquero portugués Mar Rosso, que el pasado sábado fue apresado y desviado hasta el puerto de A Coruña. Según el secretario de Pesca Marítima, el buque se encontraba faenando frente a Caión, en una zona dentro de la franja de las 12 millas españolas, sin disponer de permiso para ello.
El Rapemar, el buque panameño que arribó a finales de enero a Moaña, permanece detenido en ese puerto a la espera de que se establezca una fianza por no demostrar la legalidad de sus capturas tras dar tres versiones diferentes de su procedencia.
El Petrogradskij, sin embargo, pudo zarpar de Marín sin problemas después de que acreditase la legalidad de una carga que las autoridades noruegas presumían que era ilegal
Con todos estos ejemplos Juan Martín quiso desmontar la acusación de ecologistas noruegos que sostienen que los puertos de Las Palmas y de Marín son dos puntos negros de entrada de pesca ilegal. Martín explicó que todas estas acciones demuestran que España controla con celo las entradas de pescado y que desacreditan esas afirmaciones.
"http://www.lavozdegalicia.es/inicio/index.htm"
07/02/07
LA VOZ DE GALICIA
