(FNM) Los puertos y las autoridades locales de Gran Bretaña están buscando explotar la recesión de la industria naviera facilitando el fondeo de cientos de buques retirados temporalmente del servicio operativo, luego del derrumbe de la demanda.
(FNM) Los puertos y las autoridades locales de Gran Bretaña están buscando explotar la recesión de la industria naviera facilitando el fondeo de cientos de buques retirados temporalmente del servicio operativo, luego del derrumbe de la demanda.
La moda ha sido espoleada por el éxito obtenido por el Consejo Distrital de Carrick, Cornwall, en atraer buques fuera de uso a las aguas profundas y protegidas del río Fal, que cobija actualmente a nueve naves desactivadas. El Consejo del Puerto de Truro, que administra los sitios de fondeo en el río, está aguardando la próxima llegada de otros buques, y considerando la ampliación de los espacios para nuevas embarcaciones.
En el puerto de Southampton ya se han acomodado otras naves, incluidos un tanquero de LNG y tres cargueros de graneles secos. En Scapa Flow, Orkney, ya ingresaron desde diciembre para su amarre, cuatro buques tanque de petróleo, a la espera de una recuperación de los precios del crudo.
Mientras tanto, las autoridades de Clydeport –en el oeste de Escocia- se han manifestado abiertas a las ofertas de propietarios que deseen fondear sus buques en Loch Striven.
Los dueños comenzaron a buscar espacios para acomodar sus buques en espera, luego de que los ingresos económicos por el transporte de mineral de hierro, carbón y otras cargas a granel colapsaran en septiembre y octubre.
Más allá de la moderada recuperación registrada en las últimas semanas, los precios de los fletes están en niveles que representan una caída de más del 90% con respecto al máximo histórico alcanzado en mayo de 2008.
Los beneficios económicos para los buques de transporte de vehículos, fuertemente dependientes de las ventas de automóviles nuevos, así como para los portacontenedores, que descansan en la demanda de bienes de consumo, también se han derrumbado.
Guy Campbell, director gerente de cargas secas en la agencia londinense Clarkson, explicó que los propietarios frecuentemente toman la decisión comercial de parar un buque, si la suma que puede percibir por el servicio no cubre sus costos operativos. Las tarifas en el mercado de los graneles secos ha permanecido ya por varios meses debajo de los costos operativos.
Los barcos “parados” consumen muy pequeñas cantidades de combustible y requieren solamente de una mínima tripulación para llevar a cabo las tareas de mantenimiento.
Andrew Brigden, capitán del puerto de Truro, sostuvo que una de los atractivos de Gran Bretaña como lugar para mantener buques en esta situación, radica en el hecho de que sus aguas se encuentran cerca de los tribunales británicos, en los que se tramitan muchas disputas legales marítimas. Cinco de los buques actualmente acomodados en el río Fal están de hecho interdictados por órdenes judiciales, en relación con causas legales.
Por Robert Wright (Financial Times).
Traducido por NUESTROMAR de Gulf News y Maritime News; 08/02/09)
13/02/09
NUESTROMAR
