La advertencia fue formulada por Daniel Delser, delegado del Soip en la empresa que no paga desde abril los sueldos de 160 empleados. La medida de fuerza fue adoptada el lunes. El personal no descarta movilizarse.
La advertencia fue formulada por Daniel Delser, delegado del Soip en la empresa que no paga desde abril los sueldos de 160 empleados. La medida de fuerza fue adoptada el lunes. El personal no descarta movilizarse.
Cansados de pelear por el cobro de sus salarios en el plano administrativo, sin resultados ni respuestas favorables, los 160 trabajadores portuarios que prestan servicio para la empresa Barillari decidieron tomar las instalaciones que la firma tiene en José Hernández casi Juan B. Justo. A tres días de implementada la acción gremial para reclamar por los sueldos adeudados desde abril, los fileteros, envasadores y camaristas precarizados advirtieron que no levantarán la medida de fuerza hasta tanto no se efectivice la regularización salarial. En este marco, no descartan movilizar hasta el Municipio.
En promedio, y por cuentas caseras, a cada trabajador se le debe no menos de $7500. “No cobramos el garantizado (de $1800) ni el aguinaldo, ni las vacaciones. No tenemos ART y tampoco seguro. Y ni hablar de los aportes a la obra social. Pese a que todo esto lo reclamamos en el Ministerio de Trabajo e incluso lo dialogamos con el propio Carlos Tomada, la empresa no demuestra mínimo interés en resolver el conflicto”, aseguró Daniel Delser, delegado del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (Soip) en Barillari.
Según contó el hombre que se desempeña como filetero y que vive en el barrio Cerrito Sur, el problema no sólo se reduce a lo salarial. “Están vaciando la empresa. Hace meses que no pescan. Vendieron dos barcos y algunos camiones. En definitiva, achican los puestos de empleo y merma la materia prima para trabajar. Es una situación delicada y por eso esta medida de fuerza”, justificó Desler, en diálogo con El Atlántico. Entre pasillo, se habla -según el dirigente- de que la firma estaría buscando la quiebra.
La toma se realizó de manera pacífica, y se organizó de forma tal que no se agoten las energías de quienes la sostienen. “No es fácil bancar una medida de esta naturaleza, pero no nos dejan otra opción. Nosotros tenemos familias y desde hace meses no cobramos nuestros sueldos. No podemos entender cómo las autoridades políticas no presionan a la empresa para que destrabe el conflicto. Estamos hablando de 160 trabajadores que no perciben sus salarios desde abril”, razonó Delsen.
“Nosotros no queremos bolsones de comida. Esa no es una solución porque somos trabajadores. Queremos decisiones con sentido: que nos acerquen los sueldos y que demuestren predisposición”, señaló el dirigente, que insistió que la toma persistirá hasta tanto “algo cambio”.
Movilizar hacia el Municipio, para pedir la intervención del Gobierno local, es una de las posibilidades que se evalúan por estas horas para despejar el problema. “Eso lo resolveremos con los compañeros. Hasta ahora, es sólo una opción charlada”, advirtió.
04/08/11
EL ATLÁNTICO

