El uso cada vez más frecuente de estas embarcaciones obliga a cambios estructurales en los sistemas portuarios.
El uso cada vez más frecuente de estas embarcaciones obliga a cambios estructurales en los sistemas portuarios.
Empujados por el alza de los precios del petróleo y la consecuente necesidad de lograr mayores economías de escala para reducir los costos por milla marítima por contenedor, la industria naviera mundial atraviesa una verdadera revolución: la aparición de los megabuques.
Estas embarcaciones, que permiten transportar hasta 7500 contenedores o 10.000 toneladas, conforman la columna vertebral de la principal ruta de la globalización, que enlaza los mercados de Asia con Europa y los Estados Unidos. Su aparición demanda cambios estructurales en los sistemas portuarios de todo el mundo, y en particular, de economías pequeñas y abiertas al comercio mundial como la Argentina.
De hecho, la adecuación a los megabuques es el principal reto que enfrenta el sector portuario argentino en esta década. Sin políticas adecuadas, el sistema de puertos nacional corre el riesgo de perder su posición como puerto de llamada de las principales líneas navieras internacional.
Este panorama global reclama un análisis cuidadoso de sus posibles consecuencias para el transporte de cargas argentino Por un lado, el despacho desde puertos más pequeños puede reducir el flete terrestre hacia las terminales de Puerto Nuevo y Dock Sud, que experimentan severos problemas de congestión. Por otro lado, el transporte en feeders -o barcos remolcadores- hacia puertos de transbordo puede implicar mayores costos de flete fluvio-marítimo.
Además, las profundas transformaciones que experimenta el negocio naviero mundial demandan una política de transporte nacional que ataque de raíz las fallas del sistema portuario. La falta de capacidad y calado de los puertos, la congestión de los accesos terrestres, la presencia de sobrecostos y elevados niveles de conflictividad, entre las principales cuestiones que es necesario abordar.
En particular, es clave definir una política portuaria con criterio federal, orientada a facilitar el comercio exterior y el desarrollo de las terminales del litoral marítimo y fluvial. Un eje clave de esta estrategia portuaria que promueva un crecimiento con equidad está en la región metropolitana de Buenos Aires (RMBA).
El futuro de la actividad portuaria en la RMBA presenta un doble desafío. Primero, integrar a todas las jurisdicciones intervinientes -la Nación, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires- para coordinar las acciones. Segundo, combinar políticas públicas con las áreas afectadas por la política portuaria: el uso del suelo urbano, la movilidad en la región, el desarrollo productivo y el medio ambiente. Las terminales de contenedores pueden constituir un eficaz instrumento para promover el desarrollo y generar empleo en zonas deprimidas, como el sur de la RMBA.
Para diseñar e implementar una política de estas características es fundamental el liderazgo del gobierno nacional.
Es posible convocar a un equipo interjurisdiccional e interdisciplinario para que elabore una estrategia de expansión portuaria en la RMBA con criterio federal y con un horizonte no menor a 20 años. Este equipo, a su vez, debería liderar un proceso de búsqueda de consenso entre las partes involucradas que garantice la implementación de esta política en el largo plazo.
La Argentina se inserta hoy en un mundo de oportunidades que exige, sin embargo, una reflexión profunda sobre las políticas sectoriales estratégicas que permitirán aprovechar este contexto en el largo plazo.
Por Paula Szenkman | Para LA NACION
12/06/12
LA NACION


Megabuques
Ya llegan a 14,000 contenedores !