La reparación del rompehielos Irízar saldrá $500 millones

La reparación del rompehielos Irízar saldrá 0 millones

Podrá volver a navegar a partir de 2012.

Podrá volver a navegar a partir de 2012.

La reparación del rompehielos ARA Almirante Irízar costará unos 550 millones de pesos y se estima que sólo podrá ser usado en la campaña antártica de 2012. Esa es la información que los técnicos del astillero finlandés Aker Yards entregaron la semana última a las autoridades argentinas, con el estudio final de daños y el posible plan de trabajo, según explicaron a LA NACION fuentes que están al tanto de la operación.

La magnitud de los recursos económicos por invertir transforman el arreglo del Irízar en el mayor proyecto de las Fuerzas Armadas.

A comienzos de diciembre de 2007, los especialistas finlandeses evaluaron el estado del rompehielos en Puerto Belgrano. El incendio que destruyó la nave de la Armada el 10 de abril último provocó incluso daños en el casco, el corazón de un rompehielos. El arreglo de esa zona vital, las reparaciones generales y la necesaria modernización de los sistemas tecnológicos forzará en la práctica a hacer de nuevo el Irízar.

Desde su llegada a remolque a la base naval de Puerto Belgrano, el Gobierno costeó con 1.500.000 pesos la limpieza del barco y el estudio de factibilidad de reparación.

El astillero Aker Yards estableció un programa de recuperación del rompehielos que llevaría a tenerlo en condiciones operativas 30 meses después de iniciado el trabajo. Sumado el tiempo obligado de pruebas en navegación, aquellos que conocen las condiciones actuales del Irízar establecen que el navío volvería a la Antártida cinco años después del siniestro.

Rescate en el mar

En abril último, el país estuvo en vilo durante el rescate de los más de 290 tripulantes, entre marinos y científicos civiles. Todos se preocuparon por la suerte del capitán de fragata Guillermo Tarapow, comandante del Irízar, que permaneció varios días solo a bordo del buque en llamas y en riesgo de irse a pique con una explosión.

Con los hombres en tierra, el emblemático buque quedó en Puerto Belgrano. El Gobierno tomó como una cuestión de orgullo nacional recuperarlo. El alto costo de volver a la vida al Irízar no cambiaría la decisión política de repararlo. El canciller Jorge Taiana calificó el viernes último como "valioso" al rompehielos durante su mensaje por el Día de la Antártida.

En el presupuesto de este año figura una asignación de 136 millones de pesos para la primera etapa del arreglo del Irízar. El Congreso autorizó a la Jefatura de Gabinete para que reasigne esa partida con el fin de poner en marcha el trabajo sobre el rompehielos.

El lugar donde se desarrollará la reparación del Irízar desató una fuerte lucha política entre los astilleros argentinos, relató un hombre con mucho conocimiento sobre esa interna. Finalmente se optó por una solución salomónica y colaborarán los trabajadores de Puerto Belgrano, Tandanor y Río Santiago, cada grupo con una asignación específica bajo la supervisión de los técnicos finlandeses de Aker Yards.

Trastornos logísticos

El incendio del buque provocó un fuerte cambio en el sostén logístico de las bases argentinas en la Antártida. El secretario de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, Alfredo Forti, detalló esas complicaciones al hablar el viernes último en la conmemoración de la presencia argentina en el continente blanco. "En esta situación de imprevista necesidad tuvimos que recurrir, además de a varios buques de la Armada, a la contratación de un rompehielos y un helicóptero rusos, así como a la solidaria cooperación de un segundo buque polar de Brasil, a la contratación de un avión sudafricano y a la cooperación de la base Frei chilena."

No resultó un esfuerzo fácil ni gratuito. La falta del Irízar aumentó en 40 millones de pesos el gasto para abastecer a las bases argentinas. Con la estimación oficial de que el rompehielos propio no estará disponible durante cinco campañas antárticas, podrán proyectarse otros 200 millones de pesos adicionales al costo total del incendio del Irízar.

En la suma de gastos por el siniestro se agregan los dos helicópteros Sea King. Fueron reemplazados por cuatro aeronaves idénticas -más dos para obtener repuestos rápidos- a las perdidas a bordo del Irízar, vendidas por los Estados Unidos a un amistoso precio de 23 millones de pesos.

De manera oficial, se informó que el Gobierno pagó 20 millones de pesos por el alquiler del rompehielos ruso Vasily Golovnin y de un helicóptero pesado Kamov 32. Con ese buque se aprovisionaron las bases Marambio, Esperanza, San Martín y Orcadas.

A todas las maniobras para suplantar la ausencia del Irízar se les sumó esta semana una compleja operación con aviones de transporte Hércules, que arrojaron con paracaídas los cargamentos para la base Belgrano II. Dificultades que sólo pueden resolverse con tiempo y una importante inversión.

Por Daniel Gallo
De la Redacción de LA NACION

24/02/08
LA NACIÓN

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