La primera turbina mareomotriz de América del Norte, entra en pruebas operativas

(FNM) La primera turbina de mareomotriz norteamericana basada en el aprovechamiento del flujo de mareas, acaba de ser instalada en Nueva Escocia, Canadá. La máquina, de 2 megawatt de potencia y 1.000 toneladas de peso, fue instalada la semana pasada por Cape Sharp Tidal, en el sitio de pruebas del  Centro de Investigaciones de Energía Oceánica de Fundy (FORCE, según sus siglas en inglés), ubicado cerca de la localidad de Parrsboro. 

(FNM) La primera turbina de mareomotriz norteamericana basada en el aprovechamiento del flujo de mareas, acaba de ser instalada en Nueva Escocia, Canadá. La máquina, de 2 megawatt de potencia y 1.000 toneladas de peso, fue instalada la semana pasada por Cape Sharp Tidal, en el sitio de pruebas del  Centro de Investigaciones de Energía Oceánica de Fundy (FORCE, según sus siglas en inglés), ubicado cerca de la localidad de Parrsboro. 

La turbina de demostración fue diseñada por OpenHydro y tiene capacidad para cubrir las necesidades de 250 hogares, a partir de la energía de mareas. Estas turbinas están diseñadas para utilizar el flujo de las mareas para impulsar un rotor, del mismo modo que un molino de viento utiliza el flujo de aire para mover sus palas. El rotor está alojado dentro de un tubo para acelerar el flujo de corriente sobre las palas y mejorar así la eficiencia de las unidades. En la zona de demostración, la turbina deberá operar en rangos de velocidad de corrientes de entre cero y ocho nudos.

Está prevista la instalación de una segunda unidad el próximo año. Cuando ello ocurra, el complejo de demostración completo de cuatro megawatt, tendrá la capacidad de reemplazar la combustión de 2.000 toneladas anuales de carbón, evitando la emisión de 6.000 toneladas de gases de efecto invernadero, valor equivalente a la emisión anual de 1.000 automóviles.   

Cape Sharp Tidal es una asociación entre las firmas Emera y OpenHydro/DCNS, que han invertido decenas de millones de dólares para desarrollar una industria mareomotriz en Nueva Escocia, incluida su cadena de abastecimientos. Hasta el momento, trabajan en el proyecto unas 300 personas. Sin embargo, el desarrollo de la industria mareomotriz en esa región, tiene un potencial estimado de 22.000 puestos de trabajo con una contribución a la economía de hasta USD1.700 millones.

Para el desarrollo de las facilidades de prueba del Centro de Investigaciones (FORCE) se invirtieron más de treinta millones de dólares en la infraestructura necesaria para permitir la conexión de turbinas de demostración a la red de energía eléctrica local.

No faltan, sin embargo, las discusiones. Los pescadores locales han expresado su preocupación por el posible impacto negativo que las enormes turbinas podrían causar sobre los peces. FORCE ha estado registrando información sobre el sitio, sus peces, mamíferos marinos, langostas y aves marinas, con miras a producir informes periódicos de monitoreo que, según se anuncia, serán comunicados públicamente. La experiencia en otras latitudes no ha mostrado hasta el momento interferencias entre la vida marina y este tipo de turbinas mareomotrices. (Fuente: MarEx. Adaptado al español por NUESTROMAR)

29/11/16

 

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