La piratería se ha reducido, pero ¿por qué?

La piratería se ha reducido, pero ¿por qué?

(FNM) ¿Debe concederse al uso de guardias armados el crédito por la declinación de los casos exitosos de ataques piratas?

(FNM) ¿Debe concederse al uso de guardias armados el crédito por la declinación de los casos exitosos de ataques piratas?

La cantidad de ataques piratas en Somalia ha alcanzado el menor nivel de los últimos tres años. Así los sostiene Gary Li, especialista de Exclusive Analysis. Las razones de este éxito son en cambio motivo de un caliente debate dentro del sector del transporte marítimo.

Una de las explicaciones, es que las acciones agresivas de algunas armadas que no participan de la alianza naval, tales como Rusia, India y China, han generado gran temor entre los piratas.

Hay rumores dentro del sector, sobre cierto desprecio por los derechos humanos, y del uso de prácticas “alternativas”, que sostienen este punto de vista. Sin embargo, Li disiente con esta teoría.

“En primer lugar, esas armadas están afectadas por la cantidad de buques que pueden aportar y esas cifras han caído”, dice Li. “India ni siquiera está en zona en la actualidad. Rusia tiene un submarino de caza y China mantiene su fuerza estándar de dos buques de guerra y uno de abastecimiento. No están patrullando el corredor de tránsito internacionalmente recomendado; no están cazando piratas”.

En opinión de otro consultor en la materia, Matt Hammond, la idea de que las armadas independientes han estado golpeando a los piratas es difícil de probar.

“Sería dudoso afirmar que hayan tenido un efecto definitorio por encima y más allá de las armadas de la coalición. Existe poca documentación, hasta donde conozco, como para sugerir eso”, sostiene el analista.

“China tiende a operar mayormente bajo la aprobación de Naciones Unidas, y hasta el momento solo ha expresado su deseo de operar sobre los campamentos”.

“Rusia tiene fama de actuar agresivamente contra los piratas, y probablemente sea cierto, pero creo que es poco probable que eso esté produciendo mayores efectos que la coalición. Es verdad que tiene una mirada más relajada sobre los derechos humanos y la repatriación de los piratas, pero ellos también están acosados por los mismos problemas para localizar los piratas y desbaratar sus acciones en el mar”.

Para Li, si hay alguien que está siendo agresivo y “cazador de piratas”, es la NAVFOR de la Unión Europea, y considera que en su accionar radica la razón primaria por la que están cayendo los niveles de piratería. Sin embargo, no cree que los ataques a las bases en tierra hayan efectivamente elevado el grado de éxito de esa fuerza naval, como algunos podrían apresuradamente asumir.

Li sostiene que lo realmente decisivo es la capacidad de la fuerza para interceptar los buques nodriza, mediante el uso de muy buena inteligencia.

El analista explica que en mayo último, cuatro buques de guerra desbarataron cuatro grupos de acción piratas, lo que constituye una exitosa acción, producida a pesar de varios contratiempos previos, tales como la reducción del compromiso de Gran Bretaña. “Todavía hay un total de 26 buques, y eso es suficiente para mantener un ojo sobre la actividad directa, en lugar de dedicarse al incesante patrullado de una vasta área costera”, dijo. 

“En definitiva, todos los ataques son guiados por inteligencia previa, de modo que una vez que van apareciendo esquifes sobre la playa y se determina su paradero, solo hace falta un buque de guerra” 

Los equipos de guardias de seguridad armados

Para Hammond en cambio –y sin dejar de reconocer que los esfuerzos navales han tenido su impacto-, la principal causa de la caída en los niveles de éxito del accionar delictivo radica en el creciente uso a bordo de equipos de seguridad armados.

Aunque no es el único que cree que el uso de guardias armados ha tenido un enorme impacto sobre la piratería en Somalia, su opinión no es en modo alguno generalizada.

Algunos sostienen que los problemas potenciales generados por llevar gente armada a bordo, son superiores a cualquier ventaja que este tipo de protección pueda ofrecer. “Se han producido una serie de incidentes con disparos –presuntos y confirmados-, que involucraron a guardias armados que confundieron a pescadores con piratas. Es necesario un  mejor adiestramiento y conocimiento sobre la amenaza de la piratería, para mantener vigente la seguridad para todos los navegantes”, afirma Hammond.

Otras voces de la actividad argumentan en contra de la efectividad de las guardias armadas, movidos por el intrínseco convencimiento, o tal vez deseo, de que las firmas de seguridad privada no pueden y no deben convertirse en un sector institucionalizado del “shipping”.

Por el otro lado, el argumento reiterado como un mantra en apoyo de la existencia de guardias armados, es que ningún buque con uno de estos equipos a bordo, ha resultado capturado.

Las mejores prácticas de gestión

Otra contribución reconocida – además de las acciones navales y de las guardias armadas a bordo- es el empleo de mejores prácticas de gestión (Best management practices – BMP). Es posible, sin embargo, encontrar algunas fisuras en este argumento. Según Hammond, el uso de la última versión de las guías de mejores prácticas de gestión para la protección contra la piratería en Somalia (conocida como BMP4), no tiene un uso demasiado extendido. Irónicamente, incluso, los barcos más amenazados, como los de bajo francobordo o más lentos, tienden a ignorar o pasar por alto las BMP4.

Suma de factores   

Martin Ewence jefe de seguridad marítima de otra empresa de seguridad, G4S, adopta una postura más pragmática y tal vez predecible. Sostiene que la disminución del número de ataques exitosos, amalgama a todos estos factores y descarta que alguno de ellos haya sido por si solo decisivo en términos de efectividad.    

 “Estos factores, incluyen las acciones colectivas de las fuerzas navales, el mejor uso de la medidas BMP4 por parte de los buques mercantes, el creciente uso de personal de seguridad privada a bordo y las acciones adoptadas en tierra por las poblaciones locales contra los piratas”, describe Ewence.

“En cuanto a las fuerzas navales en sí, Nato, EU Navfor y Fuerzas Marítimas Combinadas, es alentador ver la postura más proactiva que cada una ha ido adoptando durante los pasados 15 meses; desde las acciones de la Nato en los fondeaderos en abril pasado hasta los recientes ataques de la Navfor sobre objetivos en la costa, todos contribuyen más efectivamente a restringir la libertad de acción de los piratas para salir al mar”.

Así, todos estos factores se han combinado para reducir la cantidad de ataques exitosos de los piratas, y tratar de hacer prevalecer el peso de alguno sobre otros es simplemente pedante.

No bajar la guardia

No obstante, si no se evalúan las tendencias regularmente, la industria naviera corre el riesgo de caer en la complacencia.

Hammond sostiene que “se hace evidente que hay una luz al final del túnel de la piratería, pero esto podría fácilmente hacernos caer en la oscuridad ahora que se han logrado algunos progresos. La amenaza no muestra signos de aplacarse, y los factores que han contribuido a este éxito temporario podrían muy fácilmente ser tildados de innecesarios”.

Su reflexión conclusiva es que si el empleo de las BMP4 o de los equipos armados de seguridad se abandonaran repentinamente, como respuesta de los armadores al éxito contra la amenaza pirata, la actividad naviera se estaría arriesgando a un inminente resurgimiento en el número de secuestros.

Por Liz McMahon

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List; 22/06/12

26/06/12

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