La pesca pierde una oportunidad

El Gobierno no la contempla en su proyecto para reactivar la industria naval.

El Gobierno no la contempla en su proyecto para reactivar la industria naval.


En el Coloquio de IDEA no se vieron funcionarios de Gobierno. Salvo por la solitaria presencia del subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Horacio Tettamanti, dueño de un astillero en Mar del Plata, localidad donde tuvo lugar el encuentro empresario.


“Tettamanti habló pestes de la FINA”, aseguró uno de los asistentes que lo escuchó hablar por los pasillos, y que le escuchó incluso decir que la Federación de la Industria Naval Argentina “debería dividirse”.


Lejos de los discursos oficiales, los empresarios navales no están en absoluto unidos y, claramente, no reina el consenso público y privado.


Prueba de ello es el capítulo pesquero del proyecto de ley para reactivar la industria naval y la marina mercante: excluye de los beneficios fiscales y del financiamiento de la norma a los armadores y astilleros dedicados a la pesca, tal vez el sector naval argentino más activo de los últimos años.


“Junto con las barcazas y los remolcadores, los barcos pesqueros son los únicos que pueden construirse y repararse en el país, y quedan fuera de la norma”, señalaron fuentes de la industria naval.


El argumento oficial remite a que la pesca tiene un régimen propio (la ley 24.922) y su propia autoridad de aplicación. “No existe superposición entre ambas normas. Si existieran, podría solucionarse rápidamente con una autorización de la autoridad. Igual, la ley [de pesca] no trata sobre el origen de los barcos o el financiamiento. Sólo norma sobre el recurso pesqueros y en apenas un artículo refiere al charteo de buques para especies excedentarias con autorización del Consejo Federal Pesquero”, agregaron.


Lo que preocupa y molesta también es que la pesca marplatense atraviesa por una de sus peores crisis históricas. Y de esta manera se pierde una herramienta fundamental para los armadores pesqueros: acceder a beneficios tributarios y al financiamiento.


La pesca importa hoy tanto barcos nuevos como usados. La industria naval pesquera compite de hecho y queda afuera del plan oficial que apunta a proteger al sector para propender a su reactivación. “Es una oportunidad para limitar esta situación, y para el sector pesquero que está ahogado financieramente y necesita beneficios impositivos”, añadieron, tras aclarar que desconocen “los motivos por los que fueron exceptuados”, al tiempo que recordaron: “Le pedimos a la FINA que nos incluyan”. Por ahora, sigue la incógnita.


23/10/12



LA NACION

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