(FNM) Continuando con los títulos cinematográficos con los cuales la saga de las películas se van enumerando, editamos la continuación del artículo que publicáramos el 23 de diciembre de 2008 bajo el titulo de la Tormenta Perfecta.
(FNM) Continuando con los títulos cinematográficos con los cuales la saga de las películas se van enumerando, editamos la continuación del artículo que publicáramos el 23 de diciembre de 2008 bajo el titulo de la Tormenta Perfecta.
Este término se ha ido popularizando en el sector pesquero, a punto tal que fue utilizado hace pocos días en un artículo sobre la situación de la pesca argentina publicado por el diario La Nación.
Decíamos en ese artículo que en aquella película de Hollywood, un barco ubicado en el ojo de un huracán, donde la calma es total, pierde de vista que a pocos cables de distancia se cierne la tormenta perfecta que caerá, inexorable, sobre el barco.
Lamentablemente ya estamos en medio del temporal y lejos de tomar medidas adecuadas, quienes deben hacerlo se formulan expresiones de buena voluntad pero de difícil cumplimiento. Además, hay sectores que no toman conciencia de la crisis en la cual están inmersos y tratan de salir de la misma a través de un beneficio sectorial. Esto comprende a todos los actores de la pesca, inclusive el Estado que es el principal recaudador de las exportaciones pesqueras.
Decíamos en nuestro artículo que en la película el Capitán Tyne toma el rumbo equivocado y lleva el barco al desastre. Apaga la radio como forma más eficaz de no enterarse del aviso de temporal que insistentemente le trasmiten y evitar así la tempestad.
Aquí también se han hecho oídos sordos a los avisos de crisis y ahora en medio del hundimiento en vez de tomar medidas de salvataje, todos los sectores se pelean en lugar de salir a través del consenso y la toma de medidas. Los políticos se enfrentan entre si y se olvidan que lo que esta en juego es el sector, las empresas se dividen y así en todo los ámbitos de la industria pesquera.
Así como en los desastres meteorológicos, la suma de parámetros negativos provoca la tormenta, en la pesca la conjunción de la debilidad del sector unido a la crisis interna de la producción y el mercado internacional que se derrumbó aún antes de la crisis financiera, nos han llevado a una situación inédita y sumamente crítica.
Las tres principales especies comerciales del mar argentino que son la merluza, el langostino y el calamar, que están pasando por graves problemas.
En el caso del calamar esta finalizando la peor campaña de la historia y la mayoría de los barcos están amarrados a muelle. Ninguna medida de las prometidas por el estado llegó como el salvataje necesario.
La situación de la merluza, sigue sin solución. Números de captura pocos creíbles, datos biológicos discutidos, dado que el INIDEP sigue inmerso en una crisis en la cual ha renunciado su cuarto director en cuatro años, y un mercado internacional parado están llevando a la crisis al recurso y al sector que depende de el.
El langostino con una campaña de abundancia en Santa Cruz pero de crustáceos de tamaño chico, y ahora una campaña en aguas nacionales también abundante y de mejor tamaño pero cáscara mas blanda como sucede siempre en aguas nacionales promete buen horizonte de captura anual pero la fuerte retracción de España, principal comprador de nuestro langostino. La oferta cada vez más abundante de langostino de cultivo y el permanente incremento de los costos de producción y servicios hacen que los únicos ganadores en esta abundante cosecha sean los comercializadores europeos.
Como vemos las medidas que se puedan tomar ahora llegaran seguramente tarde y la pesca se encamina a su peor crisis histórica. Quizás después de tocar fondo todo se reencamine hacia un ordenamiento de la pesquería, la flota y las plantas que es absolutamente necesario.
13/08/09
NUESTROMAR
