Por la actividad de marplatenses y uruguayos.
Por la actividad de marplatenses y uruguayos.
(Enviado especial) En esa zona de la costa bonaerense trabajan en la pesca artesanal alrededor de 200 hombres. La corvina negra y rubia eran unas de las principales especies objetivo, eran porque debido a la llegada de barcos de mayor porte poco les queda.
Roberto Ubieta es vicepresidente de la Unión Argentina de Pescadores Artesanales (UAPA), y Luis Leclerq, socio de la Asociación de Pescadores Artesanales del Tuyú y Afines (APATA). Ambos integran la asociación de Pescadores Artesanales Colaboradores de Aquamarina, y reclaman a las autoridades que los ayuden a revertir la situación en que se encuentran.
Sobre la corvina rubia, Roberto Ubieta comentó que el problema “comienza cuando se habilita la zafra, que migra gran parte de la flota de Mar del Plata a operar desde los puertos de Río Salado, boca del Salado, y General Lavalle, y otra parte más grande de la flota que va a Ensenada, esos barcos, que son grandes arrastreros, están trabajando en la región, trabajan a barco lleno como es costumbre de la flota de Mar del Plata y no importa muchas veces el tamaño, si el pescado es bueno mejor y sino, si hay juveniles y demás, cargan el barco y lo traen”.
En ese sentido, Ubieta dijo que “son barcos de rada/ría y también hay barcos de media altura, los colorados, que trabajan en la zona. En la zafra que terminó los habilitaron para trabajar en el centro del Río de la Plata, por donde entran todos los cardúmenes, y fue notoria la disminución que hubo en la pesca de la zona; agarraban los grandes cardúmenes cuando estaban entrando y a nosotros nos llegaron las pocas corvinitas que se les escaparon. De hecho se pudo pescar nada más que 10 o 12 días en una zafra que dura 3 meses. Así que las consecuencias son muy graves para la región, quizás desde provincia a la gestión anterior no le importaba quién pescaba sino que se pescara nada más, por eso entendemos que han habilitado a las grandes empresas, a los grandes barcos, la zona para que trabajen”.
“Esperamos que este año no cometan el mismo error –agregó el pescador– que aprovechen la experiencia que ya hemos tenido durante muchísimos años, ya en 1995 se trabajó de la misma forma y en un año, año y medio, hicieron colapsar el recurso y estuvimos hasta el 2001 prácticamente sin corvina en la región y a partir de ahí trabajamos bastante bien, se iba recuperando año a año y el año pasado volvieron a repetir lo que hicieron en el 95 y en forma inmediata se notó la disminución de la captura en la zona nuestra y con las lanchas nuestras”.
La actividad de la flota marplatense en la zona afecta la reproducción de la corvina, “se está matando mucha cantidad de pescado antes de que desove –afirma Ubieta– aparte se capturó también una parte importante de juveniles que ni siquiera llegaban a la madurez reproductiva”.
Los uruguayos
Pero no es la flota marplatense la única que incide en la actividad de los artesanales de San Clemente. “Los barcos uruguayos, por medio del convenio del Río de la Plata firmado en el ‘74 por el presidente Perón, están habilitados a navegar y trabajar hasta la milla 7 de nuestras costas. Es un tema que los uruguayos nunca quisieron volver a tocar porque no les conviene, entonces cuando llegamos a ese punto la gente de Uruguay se levanta de las reuniones y se va, pero sí lógicamente son grandes barcos, la flota que había en los años 73-74 era una flota chica, hoy tienen una de las flotas más grandes de la región y con barcos muy importantes”, señaló Roberto Ubieta, que al ser consultado acerca del número de barcos del vecino país que llegan a la zona dijo que “se suelen ver entre 15 y 20 barcos operando, pero barquitos grandes, hay pontoneros ya directamente que da gusto verlos trabajar aunque nos duela, en 15 minutos tienen una maniobra y cargaron todo el pescado, y ya salieron arrastrando la red del otro bar co pareja con el rumbo opuesto. Se aparecen en el horizonte, hacen lances de 5 ó 6 horas, cargan las redes y se van”.
Corvina negra
Con la corvina negra la pesca de arrastre está prohibida, y la cosa es aún peor. “Si nosotros no tomamos a veces medidas de denunciarlos y parar los barcos cuando llegan al puerto de General Lavalle vienen y descargan corvina negra. Hace 2 años fuimos un grupo de pescadores a hablar con los funcionarios de la Subsecretaría de Pesca de por entonces para que tomara medidas en el asunto porque habían venido más de 15 mil corvinas, habían desembarcado 4 barcos, y si no es porque nosotros denunciamos estaba todo bien, los habían autorizado a cargar ese pescado. A partir de ahí no se desembarca tanta cantidad, solo una parte como pesca incidental, que tampoco corresponde. Y los barcos uruguayos no tienen prohibida la pesca de arrastre de corvina negra, así que ellos trabajan también a barco lleno”, afirma Ubieta.
“En la zona, San Clemente era conocida como el paraíso de la corvina negra –recuerda Ubieta– se pescaba la corvina con caña desde Punta Rasa, hace ya años que no se pesca una ni de la costa ni embarcado con caña. Nuestra ‘Fiesta Nacional de la Corvina Negra’ ya es una fiesta nacional de pesca variada, porque no se pesca una. Hay muchas cosas que no se ven y que están más allá de la pesca, a la pesca deportiva no se la tiene en cuenta y es un recurso muy importante, se ha perdido porque no hay pesca deportiva por la gran sobrepesca que hay en la zona”.
Organizados
Por su parte Luis Leclerq, pescador de familia, independizado a los 13 años, fue el primero en reemplazar la lancha de madera por una de fibra, y diseñó una red más liviana que muchos miraban con desconfianza y hoy la incorporaron, dijo acerca de los aspectos en los que hay que trabajar en beneficio de la pesca artesanal que “son muchos”, entre los que destacó que “las autoridades de Pesca que firman los permisos artesanales conocen de oficina y poco de la pesca artesanal, falta organización, hay que darle lugar a que los pescadores artesanales chicos puedan crecer, porque hoy son insolventes, sacan un crédito y no lo pueden pagar”.
Respecto de la organización, Leclercq dijo que “se han nucleado todos los pescadores, hasta hace poco acá había 30 embarcaciones, todos pescaban y ninguno tenía permiso de pesca, ya hoy están todas con su permiso correspondiente. Pero por ahí viene alguno de otro lado con plata y se compra una lancha, y por medio de un político, de un amigo o cosas así, de un día para el otro consigue un permiso de pesca, un tipo que no fue nunca pescador, que capaz que tiene un hotel, campo o taxi, y todas esas cosas no se tienen en cuenta”.
Sobre la comercialización de los productos que capturan, Leclercq indicó que no representa un problema para ellos, “está garantizado porque es poco, una embarcación que está con tres personas, en un muy buen día tiene 15 ó 20 cajones con la zafra de corvina rubia, pero en la última zafra yo pude hacer sólo 13 salidas. El pescado no alcanza, hoy con el cambio del dólar está bastante acomodado, el cajón vale buena plata para lo que valía antes, y la comercialización en sí no es un problema, está todo vendido, para el mercado interno no alcanza porque hay poco pescado, estamos muy limitados”.
La ley de pesca artesanal
En otro tramo, Ubieta mencionó que en la zona también tienen casos similares a lo que ocurre con el pesquero “Riamar”, que pesca por arrastre a lo que se oponen desde UAPA. “Tendríamos que definir que es la pesca artesanal, no puede ser que la actividad esté definida por una medida de una embarcación, de 13 metros o más siempre y cuando tenga cubierta abierta y no esté definido ni por potencia de motores ni por tipo de equipos que se trabaja, hay que definir muy clarito qué es artesanal para poder después ver a quién le damos un permiso de pesca artesanal, eso creo que es la primera charla que tenemos que tener con las autoridades de Pesca tanto a nivel Provincia como Nación, una vez que consigamos definir eso vamos a conseguir definir quién trabaja en forma artesanal y que no sea en forma industrial con equipos mecanizados, hidráulicos y demás”, afirmó esperanzado en lograr una pronta respuesta desde el gobierno.
07/04/08
PESCA & PUERTOS
