Para colmo de males, la bajante que sufre el río "de la discordia" agrega otro factor de preocupación.
Para colmo de males, la bajante que sufre el río "de la discordia" agrega otro factor de preocupación.
Pablo Ferrés, presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, dijo que el río bajó de una forma "tremenda" y que esto "impacta de lleno en los costos", según indicó a LA NACION.
"El río bajó de forma tremenda desde mediados de diciembre y es por falta de agua arriba. De las 8 o 9 represas de Brasil, sólo dos tienen caudales normales… Pero por suerte están generando y dejando pasar agua, si no sería peor", destacó Ferrés.
Por la escasez de lluvia en la alta cuenca del río Paraná y en varias de las subcuencas, se llegó a una situación de 1,02 metro de profundidad frente a Rosario, cuando a finales de diciembre el registro del hidrómetro era de 2,9 metros.
"Hoy los barcos salen con 29 pies. Antes del dragado, recuerdo que con el río mucho más alto de lo que está ahora nos quedábamos sin agua [para la navegación] porque los Panamax tienen entre 19 y 20 pies de calado vacíos", agregó Ferrés.
El caudal de los ríos dependerá de las lluvias en Brasil. En Yacyretá, por ejemplo, durante una creciente el río arroja 35.000 metros cúbicos por segundo. Hoy apenas son 8600 metros cúbicos.
Impacto
El impacto económico es alto. "Al salir barcos con 29 pies, un Panamax que suele salir con 44.000 toneladas y completa en Brasil o Bahía hoy está saliendo con unas 35.000 toneladas. Nosotros pedimos un dragado a 36 pies para poder cargar 8000 toneladas adicionales y no tener que completar el barco. En este momento de fletes bajos, incluso con 44.000 toneladas podría ir directo a destino con faltante. Pero no 35.000 toneladas, porque le faltarían 17.000 toneladas para completar", explicó el directivo.
A menos carga en un buque, mayor cuesta el flete, y menor precio termina percibiendo el golpeado productor, que, con la seca, no tiene tregua.
13/01/09
LA NACIÓN
