Junto a las soluciones legales, la ONU aboga también por una solución económica al conflicto de la piratería. Y es que, en un país con más de 3.000 kilómetros de costa, solo 30.000 personas (el 0,4% de la población) viven directamente del mar, que para otros 60.000 solo representa una fuente de ingresos complementaria.
Junto a las soluciones legales, la ONU aboga también por una solución económica al conflicto de la piratería. Y es que, en un país con más de 3.000 kilómetros de costa, solo 30.000 personas (el 0,4% de la población) viven directamente del mar, que para otros 60.000 solo representa una fuente de ingresos complementaria.
Con este panorama, la ONU aboga por hacer partícipe a la población local de la riqueza de sus aguas. Según un estudio, el país pierde cada año 95 millones de dólares, solo en impuestos, por la sangría de la pesca ilegal en una de las zonas más ricas en atún.
Por eso, propone que el Estado se dote de un marco legal para la actividad pesquera, con el establecimiento de una zona de pesca exclusiva (de la que actualmente carece) y de un sistema de licencias de faena que permita controlar el estado de las pesquería y los impuestos a las exportaciones.
Flota local
Para completar la vinculación de los somalíes con el mar, el informe de la ONU propone crear una flota de bajura local, con la que «se aliviaría la penuria, se crearía empleo y se reduciría la pobreza», ya que «al ser percibida como lucrativa, la pesca se convierte en una actividad de menor riesgo».
31/08/10
LA VOZ DE GALICIA
