Criticaron la falta de señalización y de medidas de seguridad en la Rambla Catalunya. El conductor de la lancha que embistió a un periodista, bajo la lupa de la Justicia.
Criticaron la falta de señalización y de medidas de seguridad en la Rambla Catalunya. El conductor de la lancha que embistió a un periodista, bajo la lupa de la Justicia.
La muerte del periodista Marcelo Abram, atropellado el miércoles pasado por una lancha frente a la rambla Catalunya mientras entrenaba en el río Paraná para un maratón de aguas abiertas, tuvo ayer múltiples connotaciones. El dato más relevante lo aportó un ex guardavidas, que dijo que en la zona concesionada donde ocurrió el hecho faltaban “señalización y medidas de seguridad”. Otro testigo contó a La Capital que la navegación estaba “indisciplinada” y sin control de Prefectura. La Justicia ordenó una batería de medidas tendientes a colectar pruebas fundamentales en una causa en la que, en principio, el conductor de la embarcación quedó sospechado de homicidio culposo.
El hecho que le costó la vida a Abram, de 51 años y corresponsal de este diario en el cordón industrial, ocurrió cerca de las 14.30 del miércoles. Por causas a establecer, una lancha con tres tripulantes lo atropelló mientras nadaba con otros dos compañeros en un sector del río cercano a la Rambla Catalunya.
Al parecer, la embarcación no percibió su presencia y lo embistió con la hélice del motor, provocándole graves heridas en el tórax y en un brazo. Fue auxiliado por la misma lancha que lo atropelló, la cual lo trasladó hasta la ribera.
Allí fue asistido de urgencia por una enfermera y un guardavidas. Frente a la gravedad del cuadro y la aparente demora (ver aparte) del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies), se decidió trasladarlo en un vehículo particular al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.
Las repercusiones del caso no se hicieron esperar. Y fue clave la descripción de un ex guardavidas de la zona donde ocurrió el accidente. “Pudo haber impericia del conductor de la lancha, pero también negligencia de la concesionaria de la Rambla Catalunya por falta de señalización”, dijo Lisandro Salvatelli.
“El contrato de concesión que tiene la Municipalidad con la firma Catering, Sol y Naturaleza Urbana (explotación comercial de la rambla) establece que la temporada de playa va del 1º de octubre al 31 de marzo. Tendría que haber estado delimitada la zona de baño y de navegación”, aventuró Salvatelli.
Allegado a Abram, también dio un indicio insoslayable. “Marcelo nadaba con un torpedo (elemento plástico de seguridad de color naranja fosforescente), implemento que se ve a simple vista. Hay una norma de navegación que indica que toda embarcación tiene que pasar a no menos de 50 metros. Pudo haber impericia por parte del conductor, pero como no está establecido el lugar del accidente también pudo tener parte de responsabilidad la concesionaria y la Municipalidad”, arrojó el rescatista.
“Por lo que interpreto, Marcelo estaba nadando paralelo a la costa. El tema es saber a qué distancia. El problema es que, contrariamente a lo que ocurre en La Florida paga, donde hay zonas con boyados para los bañistas y otra que indica el sector de navegación, en la Rambla Catalunya no existe esa demarcación”, agregó.
Otra persona que al momento del accidente estaba en inmediaciones de La Florida aportó a La Capital un detalle alarmante. “El río lucía indisciplinado, con mucho tráfico de lanchas y motos de agua que navegaban de manera imprudente y era nula la presencia de Prefectura”, indicó.
En tanto, la jueza correccional Nº 10, Marcela Canavesio, recibió ayer un informe completo de las medidas que había ordenado a Prefectura, a cargo de la pesquisa tras el hecho. Y le encomendó a esa fuerza otras acciones (como recopilar imágenes de cámaras de seguridad). De inmediato, impuso el secreto del sumario por diez días.
No obstante, la magistrada cauteló pruebas sustanciales para conocer la mecánica del accidente y si existió responsabilidad de los conductores de la lancha.
Tomaron vistas fotográficas y croquis y acumularon la declaración de varios testigos. La magistrada busca determinar el lugar exacto del accidente, además de conocer si el conductor, identificado como Pablo Cofano, tenía habilitación para navegar.
Los controles de alcoluria a los tripulantes de la lancha arrojaron resultados negativos y, tras declarar en Prefectura y cumplir con requisitos impuestos por la jueza, quedaron en libertad.
Por Claudio González
16/11/12
LA CAPITAL (Rosario)
