La industria, pieza de museo

AMBERES, Bélgica.- "Allí donde el agua y la tierra se encuentran, aparecen los puertos. Son intersecciones y lugares de encuentro." Es lo primero que se lee en el nivel dedicado al puerto en el flamante Museum Aan de Stroom (MAS), una majestuosa torre de 62 metros que combina en su fachada el rojizo de piedras de Agra, en la India, 3185 manos de metal (el símbolo de la ciudad) y columnas de vidrio ondulantes.

AMBERES, Bélgica.- "Allí donde el agua y la tierra se encuentran, aparecen los puertos. Son intersecciones y lugares de encuentro." Es lo primero que se lee en el nivel dedicado al puerto en el flamante Museum Aan de Stroom (MAS), una majestuosa torre de 62 metros que combina en su fachada el rojizo de piedras de Agra, en la India, 3185 manos de metal (el símbolo de la ciudad) y columnas de vidrio ondulantes.

El edificio, energéticamente sustentable, tiene 20.000 m² cubiertos y brinda una vista privilegiada de la ciudad y del puerto.

El museo tiene más de 470.000 piezas, y cada nivel tiene una temática diferente: el puerto; la vida y la muerte (de hombres y dioses), el comercio y la marina. El piso del puerto arranca con un espacio dedicado al comercio ilegal, una montaña de osos de peluche y el anuncio: "Junto a todas las corrientes comerciales también coexiste una corriente sumergida: el comercio ilegal. Las aduanas deben intentar eliminarlo porque el comercio ilegal acarrea peligros para la seguridad y la economía. Esta epidemia económica representa entre el 7 y 10% de la economía mundial". Se hace un recorrido por la historia de Amberes y su relación con el río Escalda, la evolución del puerto y de las embarcaciones.

Antiguas maquetas y viejos mapas se combinan con la última tecnología. Puede verse, en una pantalla gigante, cómo añejas imágenes y fotos del puerto van transformándose con una animación computada en lo que es hoy: desde el transporte manual de cereales, hasta los aspiradores a vapor, por caso.

Especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, la industrialización irrumpió con fuerza en la zona portuaria, con una inmensa ampliación que no se detuvo en el tiempo. Hoy, la ciudad tiene alrededor de 470.000 habitantes y el puerto se ha vuelto el corazón no sólo de la economía sino de la actividad social de Amberes.

19/07/11
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio