La Industria Naval está en la agenda positiva de Dilma

La Industria Naval está en la agenda positiva de Dilma

(FNM) La presidente Dilma Rousseff participará el viernes de la colocación de la piedra fundamental del Astillero Enseada de Paraguaçu (EEP) y del bautismo de la plataforma P-59 de Petrobras, en Bahia.

(FNM) La presidente Dilma Rousseff participará el viernes de la colocación de la piedra fundamental del Astillero Enseada de Paraguaçu (EEP) y del bautismo de la plataforma P-59 de Petrobras, en Bahia.

El evento constituirá una nueva demostración de que la presidente está decidida a impulsar la industria naval nacional y tratar de acelerara la exploración de petróleo de las formaciones del pré-sal.

Ubicado en Maragojipe, a cerca de 45 km de Salvador, el Astillero Enseada de Paraguaçu es un proyecto del 2010 de las empresas OAS, UTC y Odebrecht, que recibirá una inversión de R$ 2.000 millones. La construcción del astillero comenzó el año pasado, y tiene previsto iniciar sus operaciones en el 2014. Según lo esperado, se generarían 3.000 empleos directos durante la construcción del astillero, y 5.000 durante su operación, que contempla el procesamiento de hasta 36 mil toneladas de acero por año.

El jueves, el diario Valor reveló que EEP firmó una carta de intención con Sete Brasil, holding financiero dedicado a administrar carteras de activos volcados al sector del petróleo y gas, para construir seis buques sonda utilizados en la perforación de pozos de petróleo, un contrato que totaliza US$ 4.800 millones. El astillero también obtuvo un contrato de concesión con la holandesa Gusto, que va a abastecer al proyecto de dichos buques, y está en tratativas – aunque aún en forma reservada-, con la japonesa Kawasaki para tenerla como socia estratégica del emprendimiento. La carta de intención es un instrumento que permite a Sete BR y a sus proveedores anticipar etapas para reducir eventuales atrasos hasta la asignación de un contrato firme.

Desde la campaña electoral de 2010, Dilma Rousseff viene señalando que una de sus prioridades es la de mantener los esfuerzos iniciados en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para reestructurar la industria naval brasilera. La presidente acostumbra decir que Brasil ya fue el segundo país en importancia internacional del sector. Se lamenta por tanto, que la crisis económica que el país enfrentó durante las décadas de 1980 y 1990 redujeron la posición brasilera en esa área. Ahora, la mandataria quiere fortalecer la cadena productiva de la industria naval y evitar que las inversiones y la generación de empleos sean transferidos al exterior, toda vez que Petrobras asegura una demanda a los fabricantes del área y necesita aumentar su capacidad de producción para acelerar la exploración de petróleo encontrado en la formación pré-sal.

“En lo que de mi depende, ustedes pueden tener la certeza de una cosa: yo asumo y reitero, una vez más, mi compromiso con la industria naval brasilera. Yo asumo el compromiso de buscar siempre mejorar el contenido nacional”, sostuvo la presidente en junio de 2011, durante la ceremonia de bautismo de la plataforma P-56, en Angra dos Reis, Rio de Janeiro. “Ahora, queremos establecer una industria de navipiezas en Brasil”. Así como tenemos la industria de autopartes para los automóviles, queremos que dentro de Brasil se produzca cada pieza de esa plataforma.”

Además de Dilma, participarán de la ceremonia varios ministros, el gobernador da Bahia, Jaques Wagner (PT), y la presidente de Petrobras, Maria das Graças Foster.

Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Valor Econômico y Portos e navios; 30/04/12

01/05/12

FUNDACIÓN NUESTROMAR

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