Frente a tormentas como la del miércoles pasado, se recomienda quedarse dentro de las casas y no refugiarse bajo árboles o techos de chapa. También deben desenchufarse todos los artefactos. Según los expertos, se actúa de modo contrario.
Frente a tormentas como la del miércoles pasado, se recomienda quedarse dentro de las casas y no refugiarse bajo árboles o techos de chapa. También deben desenchufarse todos los artefactos. Según los expertos, se actúa de modo contrario.
En momentos límite, la falta de información puede ser una trampa fatal. Eso fue precisamente lo que le sucedió la semana pasada a mucha gente como consecuencia de la tormenta que castigó gran parte del país, sobre todo a la población de la Ciudad de Buenos Aires (con cinco muertes) y el Gran Buenos Aires (11 víctimas fatales). Los expertos en catástrofes y meteorología coinciden en que varias de las situaciones que terminaron en deceso, heridas o daños de gravedad se debieron a que, por desconocimiento, se hace lo contrario a lo que recomiendan los manuales.
La mayoría de las muertes ocurridas la semana pasada pudieron haberse evitado, tal vez, siguiendo el consejo más simple: quedarse en casa y no refugiarse bajo árboles o techos de chapa.
“Cuando hay fuertes vientos, tormentas o lluvias muy intensas, el 80% del riesgo está en la vía pública. Y apenas el 20% puede afectar viviendas”, explica Juan Santos, director de Defensa Civil de Avellaneda, uno de los partidos azotados más duramente por el temporal.
“Para salvar la vida lo importante es buscar refugio: en el interior de la casa, el baño es el lugar más seguro, o el sótano. También los ambientes alejados de las ventanas, porque los objetos que producen más muertes son los escombros o cosas que salen volando. También es importante bajar las persianas”, detalla Mauricio Saldívar, meteorólogo, especialista en Manejo de Emergencias.
Santos entiende que muchas veces la curiosidad es contraproducente. “No hay que deambular ni salir a sacar fotos del árbol caído y esas cosas. Es un peligro”, advierte.
El protocolo de prevención ante emergencias climáticas depende del tipo de alerta meteorológica que se dé. Son distintas las recomendaciones para tormentas de viento o para tormentas eléctricas. En el caso de fuertes vientos, además de las recomendaciones citadas por Saldívar en el párrafo anterior, también se recomienda quitar objetos de los balcones que el viento pueda hacer volar, especialmente macetas o adornos. “Son muy lindas estéticamente pero en cuestión de seguridad son muy peligrosas”, entiende el titular de Defensa Civil de Avellaneda.
Al respecto, Néstor Nicolás, subsecretario de Emergencias de la Ciudad de Buenos Aires advierte: “Los propietarios son responsables de los frentes de los edificios y de verificar que no haya elementos flojos que puedan salir volando y lastimar a otras personas”.
Se sabe que el agua y la corriente eléctrica son un peligro. Por eso, Saldívar aconseja que en caso de tormentas eléctricas hay que “desconectar todos los equipos, no usar los teléfonos celulares ni inalámbricos, además de alejarse de las canillas y evitar bañarse”.
“También sería importante que las viviendas dispongan de al menos dos luces de emergencia conectadas al circuito interior de la vivienda y siempre en posición de ‘mantenimiento’”, agrega Santos.
Si la tormenta sorprende mientras se está viajando en auto, “hay que quedarse en una playa de estacionamientos, lejos de árboles y evitar los desplazamientos. No bajarse, siempre adentro”, dice Santos. Nicolás coincide: “Quedarse en un lugar seguro y esperar porque las tormentas no duran más de un par de horas”.
Saldívar aclara que si se trata de una tormenta eléctrica es preciso quedarse dentro del auto, con las ventanillas cerradas y quieto: “Lo importante es evitar hacer contacto con partes metálicas del coche para que no haya descargas”. Y agrega: “En el auto, las manos sobre el vientre o el regazo. No es conveniente detenerse a menos que no veas nada. Y nunca refugiarse debajo de un árbol, ni en tormenta eléctrica ni con viento”.
“No estamos acostumbrados a este tipo de cosas y no tenemos cultura de situaciones de riesgo, por eso es importante que la información se difunda”, insiste Juan Santos.
POR FERNANDO SORIANO
14/04/12
CLARIN

