La Fragata Libertad partió en medio de una controversia

La Fragata Libertad partió en medio de una controversia

Defensa confirmó que no participará de toda la competencia del Bicentenario por falta de fondos.

Defensa confirmó que no participará de toda la competencia del Bicentenario por falta de fondos.

Con poco público y bajo un sol agobiante, el buque escuela Fragata Libertad zarpó ayer rumbo a Río de Janeiro con la esperanza de poder desarrollar en su integridad la Regata Internacional de Grandes Veleros Velas Sudamérica 2010, que se iniciará el domingo de la semana próxima, a pesar de la orden presidencial de abandonar la competencia en Venezuela por problemas presupuestarios.

La decisión tomada por el gobierno de Cristina Kirchner, que fue informada en exclusiva ayer por LA NACION, generó tensión entre el Ministerio de Defensa y la Armada. Si bien en las esferas oficiales se sabía desde hace semanas que el buque escuela argentino no iba a completar el periplo, no había sido anunciado de manera oficial a las instituciones invitadas a la regata internacional, teniendo en cuenta que la Argentina junto con la Armada de Chile son anfitrionas de la competencia mediante la cual se celebrará el bicentenario de cinco países de la región.

Poco después de la partida de la nave, por medio de un comunicado, el Ministerio de Defensa confirmó las razones presupuestarias del recorte del viaje de la Fragata Libertad que inicialmente iba a llegar hasta Veracruz, última escala de la regata de la que participarán grandes veleros de 12 países.

En la comunicación de la cartera a cargo de Nilda Garré curiosamente no se hizo referencia a que la Argentina es una de las anfitrionas de la regata internacional, sino que plantea que la Fragata Libertad "en adhesión a los festejos del Bicentenario de la Revolución de la Independencia atracará en puertos de todas las naciones de la Unión de Naciones Suramericanas".

Si bien alude a "gastos ingentes", no informa específicamente sobre el presupuesto del viaje de instrucción ni el hecho de que la Argentina haya sido la inspiradora de la realización del encuentro náutico más importante para la región en los últimos 200 años.

De todos modos, los 314 tripulantes de la Fragata Libertad partieron con la ilusión de cumplir con el periplo completo de 16 puertos, en vez de los 14 hasta ahora autorizados.

LA NACION pudo saber que el buque escuela lleva a bordo las cartas náuticas para poder ingresar en los puertos de Santo Domingo y de Veracruz y que se habrían producido contactos entre las autoridades de México y de la Argentina para lograr que la Fragata Libertad cumpla, junto con el resto de los grandes veleros, con toda la competencia.

Funcionarios de Defensa aseguraron que México había sido informado de la ausencia de la Fragata Libertad en Veracruz, aunque la página oficial de la regata de ese país no sólo informa su participación, sino que anuncia que también correrán otros dos veleros argentinos el Ice Lady Patagonia II y el motovelero oceanográfico Houssay.

"Es el mejor viaje que me pudo haber tocado", dijo ayer a LA NACION el comandante del buque escuela, capitán de navío Alfredo Blanco, al destacar que no "es la primera vez que la Fragata Libertad hace un periplo completo, unas 17.000 millas náuticas, de navegación a vela".

Más allá de saber que, por lo menos hasta este momento, el buque no completará toda la regata, Blanco se mostró entusiasmado por competir con barcos, como Juan Sebastián de Elcano (España) y Esmeralda (de Chile), y por ver navegar en todo su esplendor al velero más moderno de la región, el brasilero Cisne Branco. Construido en 1999, es más chico que la Fragata Libertad (27,7 metros menos de eslora), pero tiene la misma superficie vélica lo que le permite desarrollar más velocidad.
Por María Elena Polack

24/01/10
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio