La floreciente industria naval santafesina pide freno al ingreso de barcazas usadas

La floreciente industria naval santafesina pide freno al ingreso de barcazas usadas

La fabricación de barcazas pasó de ser un negocio colateral en la industria naval argentina a convertirse en uno de sus principales motores. Y como ese desarrollo (que incluye millonarias inversiones en nuevos astilleros y talleres de reparación) está teniendo eje en Santa Fe por su ubicación estratégica frente a la hidrovía, el entramado empresario ahora se está consolidando institucionalmente.

La fabricación de barcazas pasó de ser un negocio colateral en la industria naval argentina a convertirse en uno de sus principales motores. Y como ese desarrollo (que incluye millonarias inversiones en nuevos astilleros y talleres de reparación) está teniendo eje en Santa Fe por su ubicación estratégica frente a la hidrovía, el entramado empresario ahora se está consolidando institucionalmente.

En ese marco, anoche, en un concurrido cóctel en el Mercurio, se realizó la presentación en sociedad de la Cámara Santafesina de la Industria Naval (Casin), que sale al ruedo con el objetivo de poner a Santa Fe en la mesa de las negociaciones nacionales para debatir la problemática de la industria naval argentina.
 
Al encuentro asistieron autoridades nacionales, provinciales y municipales, empresarios del rubro, representantes sindicales y directivos de entidades de la producción. El acto fue presidido por el ministro de la Producción de Santa Fe, Juan José Bertero, y también concurrieron el secretario de la Producción de Rosario, Sebastián Chale, el presidente del IDR, Juan Venesia, el vice presidente de la Federación de la Industria Naval Argentina, Horacio Martínez, y representantes de la Bolsa de Comercio de Rosario, la Federación Industrial de Santa Fe, la Cámara de Actividades Portuarias y Martítimas, la Cámara de Puertos Privados, los entes portuarios de Santa Fe y Rosario, y ejecutivos de empresas vinculadas al negocio del transporte fluvial.
 
Precisamente, la concurrida asistencia, el apoyo oficial y los temas analizados muestran que el espacio institucional que acaba de crearse sale al ruedo con legitimidad y como expresión de un sector que se está consolidando con fuerza en la provincia y merecía un lugar de encuentro que actúe como caja de resonancia.
 
Los fundadores de la cámara -más de 30 empresas del sector-, se propusieron trabajar sobre una agenda en común con otras instituciones y organismos vinculados a la industria, el comercio y los servicios, temas que van desde inversiones, capacitación de sus trabajadores, legislación hasta acceso al crédito e incorporación de tecnología.

“Estamos convencidos que las acciones de esta Cámara contribuirán no sólo a ejercer la representación sectorial de sus miembros como asociación profesional, sino también a colaborar en la consolidación definitiva de la Cuenca del Plata, en especial el sistema Hidrovía Paraguay-Paraná, como principal vía fluvial navegable del país y la región”, resaltó Jorge Álvarez, flamante presidente de la Casin y directivo de Ultrapetrol, empresa que ha apostado fuertemente en Santa Fe con la instalación del astillero más moderno del país de Punta Alvear, que demandó una inversión de u$s 60 M .

A su turno, Miguel Álvarez, secretario de la Casin y titular de la Consultora Naval Austral, resaltó la importancia de este lanzamiento en Rosario al decir que "nos dio la oportunidad de presentar ante funcionarios públicos, empresarios, medios de comunicación y miembros de instituciones intermedias presentes, cuáles serán los principales temas que nos ocuparán como Cámara, entre los que se encuentran la creación de la Dirección Nacional de Industria Naval como ámbito específico para discutir la problemática del sector; el establecimiento de un marco regulatorio consensuado con trabajadores, empresarios y funcionarios; la promoción de inversiones que garanticen trabajo genuino para la provincia de Santa Fe y la prohibición de importación de buques usados a fin de favorecer la industria naval nacional”.

En la actualidad, el parque barcacero ronda las 1.800 embarcaciones, en su mayoría importadas de los Estados Unidos y con más de 30 años de antigüedad. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, circulan al año 14 millones de toneladas por la hidrovía, en su mayoría granos y aceites.

Con un cálculo conservador de crecimiento anual del transporte hidroviario, como el que hace la Federación de la Industria Naval Argentina, más las barcazas que salen de funcionamiento, se necesitarán sumar 370 embarcaciones al año, más todo lo que demanda en servicios; lo que muestra el potencial de crecimiento regional.

Pero para que la industria argentina capitalice esas perspectivas, los empresarios piden que se prohíba el uso de barcazas importadas

“Las barcazas obsoletas de los Estados Unidos se traen a la Argentina con riesgos ambientales. Y mientras en nuestro país hay trabas para importar los componentes para la fabricación de barcazas, es libre el ingreso de las barcazas usadas”, se quejó Álvarez.
 
Para lograrlo, la cámara propuso la eliminación de un párrafo de la disposición DPAM número 108 de la Prefectura Naval a fin de cerrar el camino a la importación de barcazas tanque usadas tipo Mississippi de los Estados Unidos. También en tren de cerrarle el paso a esas embarcaciones, apoyan las acciones de la Prefectura en cuanto a la prohibición de navegar en aguas interiores a embarcaciones subestándars, exigiendo la reparación en el país de aquellas que así lo requieran para proseguir una navegación segura.
 
En esa línea, el vicepresidente de la federación naval argentina trajo la agenda nacional y pidió que Santa Fe, como flamante integrante del agrupamiento, se sume a los reclamos por liberar la importaciónn a arancel cero de la chapa naval y equipos no fabricados en el país destinado a la construcción naval y a las negociaciones con los bancos Nación y Bice por líneas de financiamiento y pre-financiamiento a medida para astilleros y constructores navales, que hoy son prácticamente inexistentes, a diferencia de Brasil.
 
También puso sobre la mesa la necesidad de replicar con Brasil el esquema de comercio automotríz regulado para la industria naval. "Tenemos que lograr que las ordenes de compra se queden en el  Mercosur", dijo y ubicó a la industria nacional en el papel de apoyo y complementariedad a la poderosa fabricación naval brasilera, que además tiene por delante un potencial de crecimiento futuro por el desarrollo de la plataforma petrolera  off shore.
 
 "Queremos proponer en las negociaciones bilaterales la prohibición de importación de barcazas nuevas y usadas extra zona, llevando la iniciativa a las reuniones del Mercosur y del acuerdo de la hidrovía Paraná-Paraguay", dijo Martínez.

22/10/10
PUNTOBIZ

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