Si hay algo que Mar del Plata ofrece sin restricción alguna es la gran variedad de peces de su litoral marítimo.
Si hay algo que Mar del Plata ofrece sin restricción alguna es la gran variedad de peces de su litoral marítimo.
Año tras año llegan los cardúmenes de anchoítas y las especies cazadoras se acercan a la costa marplatense. Eso ocurre a partir de la primavera, por lo que durante el verano ya pueden encontrarse la mayoría de las especies en los bancos o pedregales del fondo.
Para algunos la pesca es un deporte; para otros, un hobby. Más allá de nuestra importante industria pesquera, son muchas las personas para quienes la pesca es su pasión y viven a la espera del momento de poder dedicarse a esta paciente forma de caza. Llegan a Mar del Plata provenientes de todas partes, aun del exterior y de los puntos más extremos del país, en busca de un día de embarque deportivo y un «buen pique» para dar uso al equipo que celosamente cuidan.
Algunas embarcaciones deportivas, como el Mako Team, tienen base en el Centro Naval o en el Club de Motonáutica (en el espejo de agua que comparten con el Yacht Club y el Club Náutico). Otras zarpan desde la dársena de pescadores –en donde amarran las típicas lanchas amarillas-. Barcos como el Anabella y el Fortuna, de la familia Di Iorio, entre otras, cumplen con rigor las normas y los controles dispuestos por la Prefectura Naval Argentina, ofreciendo seguridad a quienes salen de pesca a mar abierto, lejos de las escolleras.
Soltando amarras
Buscando información actualizada nos contactamos con algunas de las empresas que prestan esos servicios, que nos invitaron a realizar una jornada para que pudiéramos describir detalladamente esa experiencia.
Siguiendo las indicaciones del capitán, estuvimos a las 6.45 en el muelle, junto a la embarcación, un Skipper Express. El informe meteorológico señalaba: cielo cubierto por la mañana a cubierto con claros por la tarde. Vientos leves (20 a 30 km/h) del Sudeste a fuertes (40 a 50 km/h) del Norte y Nordeste por la tarde.
En la embarcación, la tripulación explica que es muy importante conocer el pronóstico ya que de las condiciones meteorológicas y del estado del mar dependen la posibilidad de zarpar, la duración del embarque y los bancos elegidos para buscar presas. Agregan que siempre se busca ir a un banco del que se pueda regresar con viento de popa para que no se haga tan largo el regreso.
La empresa provee todo el equipo -incluidos desayuno, almuerzo y merienda-, y si bien otras embarcaciones alquilan lo necesario, aconsejan llevar cañas cortas, con reel rotativo, y anzuelos de 3/0 y 6/0 para pesca variada. Los yates tienen una capacidad que va de 8 a 30 personas más la tripulación, formada por el capitán, el maquinista y los marineros, que también se ofrecen a limpiar las piezas obtenidas y dejarlas listas para consumir.
La sensación de soltar amarras luego de los preparativos es única, libera adrenalina. El movimiento lento de la embarcación separándose de tierra genera ansiedad por dejar atrás la boca del puerto y alejarse mar adentro. La mejor temporada de pesca se da desde noviembre hasta pasada Semana Santa, es decir fines de abril.
Se realizan dos tipos de embarque, de profundidad y de altura. La pesca de profundidad es cercana a la costa (no más de 7 kilómetros), donde el litoral tiene entre 10 y 12 metros de profundidad y el agua es más turbia, con fondos rocosos. Se consiguen pescadilla, corvina, congrio, gatuzzo, palometa, pejerrey, bagre y cazón.
Según la opinión de Sebastián, capitán del Mako, esta salida es la más recomendada para la familia o para principiantes, porque es una pesca entretenida y simple. Basta con encarnar y dejar caer la línea hasta el fondo del océano. En cuanto a la pesca de altura, se hace alejándose de 30 a 35 kilómetros de la costa y allí, en un agua clara con una profundidad de entre 15 y 50 metros, se saca pez limón, anchoa de banco, bonitos, mero, castañetas, besugos, pez palo, salmón de mar, chernias, tiburones bacota-martillo y de la especie escalandrum.
Uno de los marineros explica que son muchos los «pesqueros» (los puntos de pesca) donde poder ir tanto para el lado norte, como para el sur o el este: el Banco de Afuera, el Banco Patria, el Levante, el Banco de Pescadores, el Tres Puntas, la Restinga, la Herradura, el Banco Sur.
Recetas de los peritos
Agrega que el navegador satelital guarda en su memoria los lugares de pesca que han sido satisfactorios. El banco de pez limón está a unos 20 kilómetros de la costa hacia el Sudeste. Quienes contrataron el servicio en el que viajó Ámbito del Placer parecían saber muy bien la pesca que buscaban y cómo lograrla. La primera pieza en salir fue justamente un pez limón de seis kilos aproximadamente. Ese ejemplar se pesca «troleando» (haciendo trolling). La técnica consiste en tirar unos señuelos por popa mientras el barco navega, y el pez persigue y caza los señuelos. Mas tarde, al llegar al Banco Pierino, inmediatamente alistaron sus equipos, incluso anticipándose a las indicaciones del capitán sobre el tipo de línea y de anzuelo que debían usar. Encarnaron con anchoítas, magrú y calamar (este tipo de carnada permite pescar todo tipo de pez). Y luego uno tras otro fueron llenando los cajones. Cada «recogida» merecía un exultante festejo y una buena fotografía.
Ya de regreso en tierra firme, dos experimentados capitanes nos ofrecen sus recetas preferidas. Diego Di Iorio (del yate Fortuna), proveniente de una familia de inmigrantes italianos dedicados a la pesca, me dice que el secreto para cocinar el pescado es ponerlo sobre la parrilla con la carne hacia abajo, a fuego muy lento, mucho condimento y abundante jugo de limón. Si bien hay gente que lo hace marinado en la sartén, él lo prefiere de este modo. Por su parte, la tripulación del Mako coincide en que el mejor manjar son las rodajas de pez limón a la plancha con ajo y perejil.
Algunos barcos salen todos los días, y otros sólo los fines de semana, pero es tal la demanda que existe, que para poder salir un fin de semana hay que hacer la contratación por lo menos un mes antes. Los costos oscilan entre $ 120 y $ 200, y si se quiere pescar tiburón (ejemplares de 1,5 m y 80 kilos promedio), hay que pagar $ 300 porque se lleva un máximo de cuatro pescadores.
Por Luis Gervais
23/02/07
AMBITO DEL PLACER
