La evocación, o de cómo sacar a ELMA del ostracismo

Es cada vez más verosímil la hipótesis de que los funcionarios que se desempeñan en las áreas de puertos, vías navegables y transporte marítimo, bajo el signo K, sueñan con desempolvar manuales y resoluciones encajonadas con ampulosos encabezados, que hincha de orgullo el pecho de algunos y es una mochila de cemento para otros.

Es cada vez más verosímil la hipótesis de que los funcionarios que se desempeñan en las áreas de puertos, vías navegables y transporte marítimo, bajo el signo K, sueñan con desempolvar manuales y resoluciones encajonadas con ampulosos encabezados, que hincha de orgullo el pecho de algunos y es una mochila de cemento para otros.

El texto que les gustaría reescribir dice más o menos así: reserva de cargas; fondo de la marina mercante; línea de bandera nacional.

Con mente preclara, le ponen el siguiente número al negocio: 5000 millones de dólares. Es lo que pagan las cargas argentinas en concepto de flete.

Desde la Dirección Nacional de Transporte Marítimo se extendió algo así como una invitación a los armadores nacionales a proponer alternativas de promoción que cimienten las bases para que la bandera nacional recupere protagonismo. Sobre todo en el transporte de cargas con Brasil.

Para estimular el ejercicio intelectual de los armadores, la dirección confesó su pensamiento: importar buques usados (viejos) sin arancel.

Para completar, secretarios, subsecretarios y directores, en un rapto de corajuda arrogancia, avanzan (por ahora en borradores) con proyectos de reservas de carga. Para la exportación.

De granos
La irascible industria naval, con sus trabajadores adentro, tiene que decidir si creerle o no al subsecretario que les garantiza que la promoción arancelaria abarcará barcos que aquí tienen limitación para construirse en el país: portacontenedores y graneleros. Los brazos K en la arena marítima y portuaria evocan una y otra vez a ELMA. Y en su evocación hacen lo posible para sacarla del ostracismo.

Emiliano Galli

02/03/10
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio