La costanera sufrió una invasión de crustáceos de color anaranjado (Chubut)

La costanera sufrió una invasión de crustáceos de color anaranjado (Chubut)

El retroceso de la marea durante la mañana de ayer reveló un inusitado paisaje costero al dejar al descubierto una franja superior a los cinco metros de ancho de pedregullo teñido de anaranjado.

El retroceso de la marea durante la mañana de ayer reveló un inusitado paisaje costero al dejar al descubierto una franja superior a los cinco metros de ancho de pedregullo teñido de anaranjado.

Podía divisarse desde distintos puntos de la costa. Una mirada más cercana despejó cualquier temor, al comprobarse que se trataba de Bogavantis, diminutos crustáceos que el océano depositó en la playa debido a una combinación de explosión demográfica de la especie y del mar de fondo.

El comportamiento de las “langostillas” o “bogavantis” que aparecieron ayer en la playa costanera de Comodoro Rivadavia, es objeto de estudio del Departamento de Desarrollo Costero de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

Su titular, el biólogo Julio Vinuesa, explicó a Diario Patagónico que en las costas de la región ya se había  registrado la aparición en oleada de esa especie entre los meses de febrero y marzo. Ocurrió en las playas de Rada Tilly, pero en menor cantidad a la observada durante la mañana de ayer, manifestó.

El investigador señaló que esos crustáceos tienen un ciclo reproductivo particular. Producen dos desoves al año, por lo que se atribuye que en febrero vararon durante el primer desove y que ahora volvió a repetirse el fenómeno durante el segundo desove. 

Las muestras recogidas en el lugar comprueban que se trata de especies juveniles,  en fase pelágica en la cual flotan en la masa de agua durante un tiempo y se alimentan fundamentalmente de fitoplancton,

El experto afirmó que también existen dos floraciones anuales de fitoplancton en la zona, una se registra  a fines del invierno y principios de la primavera y la segunda en el otoño, por lo que la abundancia de alimento habría constituido una  importante influencia en la explosión demográfica que registró la especie.

Ese último factor habría sido determinante para la aparición de “bogavantis” en la costa. Vinueza agregó que se trata de una especie de desplazamiento muy lento, por lo que un poco de mar de fondo basta para producir el fenómeno registrado ayer, con la presencia en la costa de miles de estas diminutas langostas cuyo tamaño apenas supera los dos centímetros.

Un fenómeno con antecedentes

Pese a que lo ocurrido resultó una gran novedad para los pobladores e incluso para los pescadores locales, quienes nunca habían visto la costa teñida de anaranjado, existen registros del siglo XVII  de ese tipo de fenómenos, asentados por los balleneros ingleses que ingresaban a cazar al golfo San Jorge.

En tales escritos se denomina a los crustáceos de referencia como “lobster crill”, referenciándolos como alimento de las ballenas, y fueron avistados en la parte norte del golfo San Jorge y en la plataforma argentina en general, aunque no existen referencias locales más cercanas en el tiempo.

Vinueza señaló que desde su sector de injerencia en la casa de altos estudios se sigue con referencias satelitales un estudio de la explosión en la población de esta langostilla o bogavanti desde fines de enero.

Tal seguimiento además, se vincula a la formulación de un Picto (Proyecto de Investigación Científica y de Tecnológica Aplicadas) en el golfo San Jorge, sobre la base del posible aprovechamiento de la langostilla, ya que en su etapa adulta normalmente son capturadas accidentalmente por embarcaciones costeras y de altura interesadas por otras especies, por lo que luego la devuelven al mar.

Si bien el académico precisó que la idea directriz es el aprovechamiento de lo que actualmente constituye descarte, ya sea en producción de harina, extracción de pigmentos, o los varios usos que puede llegar a tener, el biólogo señaló que de ningún modo se puede llegar a propender la captura en forma  comercial, debido a que son  32 las especies marinas que  se alimentan del bogavanti entre peces, moluscos y otros crustáceos, sin incluir las aves ni las ballenas.

También afirmó que la explosión de tal especie se haya presentado en las costas locales, no sienta precedente alguno debido a que se trata de poblaciones cuyo nivel fluctúa anualmente en relación a múltiples factores como las condiciones físicas del mar, la temperatura del agua o la producción de fitoplancton.

Mas allá de la rareza del fenómeno, no existe peligro alguno para la comunidad, señaló. En todo caso, las gaviotas están de parabienes con una importante cantidad de alimento asegurado para esta parte del año, ya que además de los bogavantis  esparcidos en la costa, las aves  los pescan de la superficie marina.

13/05/09
PATAGONICO NET

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