Con simpleza irreflexiva, un funcionario mesopotámico de segunda línea respondió años atrás, ante una consulta estratégica respecto del dragado del río Uruguay, que profundizarlo sería “favorecer a los puertos uruguayos” en detrimento del río Paraná y los puertos argentinos.
Con simpleza irreflexiva, un funcionario mesopotámico de segunda línea respondió años atrás, ante una consulta estratégica respecto del dragado del río Uruguay, que profundizarlo sería “favorecer a los puertos uruguayos” en detrimento del río Paraná y los puertos argentinos.
Lamentablemente, y a pesar de la total falta de contexto de su análisis, cortoplacista y políticocéntrico, el tiempo y el Gobierno K terminaron por darle la razón: sistemáticamente se bloqueó todo avance y hasta estudio con relación a la ventaja o desventaja de nivelar las condiciones de navegabilidad en ambos ríos. Para peor un escándalo de corrupción tapó el bosque. La eficiencia logística del transporte de las cargas -argentinas y del Mercosur- deberá esperar.
Aún cuando cataratas de informes preavisan y otros confirman que la competitividad de un país exportador depende de su estructura de costos de producción, a ésta debe sumársele la estructura de sus costos logísticos: en un esquema en el que se exportan productos primarios principalmente, el precio se forma en el país que los adquiere. El flete es excluyente.
Hablar de la logística de exportación de granos es hablar de buques tramp (es decir aquellos que se contratan específicamente para un embarque, en contraposición de los buques de línea, que mueven contenedores de forma regular), y hablar de buques es hablar de la necesidad de contar con mejores vías navegables y mejores accesos a los puertos.
El 45% del movimiento de granos se realiza en buques Panamax con una capacidad de carga de entre 60.000 y 80.000 toneladas, y una manga de 32,2 metros. La eficiencia, no obstante, está más cerca a una manga de 40 metros, por la bendita cuestión de la escala: completar carga en otros puertos encarece la cadena.
Ya la hidrovía Paraná-Paraguay enfrenta hoy un déficit técnico respecto de una demanda de canales más anchos y profundos como para seguir postergando decisiones sobre la competitividad de la producción, la exportación y la logística del país.
Por Emiliano Galli | LA NACION
29/05/12
LA NACION
