La actividad pesquera viene dando muestras de un agotamiento y, dentro de ese panorama, la Patagonia en particular está sufriendo y pagando la mayor parte de los costos de este modelo que algunos consideran ya agotado.
La actividad pesquera viene dando muestras de un agotamiento y, dentro de ese panorama, la Patagonia en particular está sufriendo y pagando la mayor parte de los costos de este modelo que algunos consideran ya agotado.
Con la radicación de Ventura SAMCI en Puerto Madryn en 1968, puede decirse que comenzó el desarrollo de las actuales pesquerías patagónicas. Fue un modelo sustentado en importantes beneficios impositivos y reembolsos a las exportaciones, que por años hicieron floreciente la actividad, desarrollaron puertos y parques pesqueros, pero que paralelamente trajeron sobrecostos, no muy cuidados debidos a los fuertes subsidios que se recibían y que hoy han desaparecido.
El recurso era abundante y su sobreexplotación, de la que fueron coorresponsables las administraciones, los empresarios y los trabajadores, hizo que el principal, la merluza, entrara en peligro y los rindes de sus capturas y procesamientos cayera fuertemente.
En lo que hace a los cumplimientos de las normas laborales, el sector pesquero y procesador patagónico, por lo general ha tenido un comportamiento destacable. Frente a ello la informalidad, el armado de dudosas cooperativas o directamente el trabajo en negro, se convirtieron en la modalidad generalizada de producción en Mar del Plata, principal puerto pesquero del país.
Es axial que los costos en el puerto marplatense, así como en sus plantas procesadoras, tengan una diferencia de hasta un 35% con los de puerto Madryn y aun más con los de puertos mas al sur.
Frente a esta realidad, ha comenzado a visualizarse una sostenida transferencia de descargas de pescado hacia el puerto de Mar del Plata, a lo que se debe agregar el crecimiento de grupos empresarios pesqueros de esa ciudad, que en los últimos años han comprado una buena cantidad de barcos y permisos de pesca y han trasladado sus operaciones de descarga y procesamiento desde puertos patagónicos al marplatense.
Esta cruda realidad del presente, podría agravarse en el futuro con la cuotificación pesquera, pues con ella las empresas pasarán a tener por 15 años un derecho sobre una cantidad determinada de toneladas de pesca y sin duda muchas de ellas optarán por operar y desembarcar en los puertos que les sean más convenientes y rentables.
Los cuadros que se presentan y que han sido elaborados en base a las cifras de desembarcos que oficialmente proporcionó la Subsecretaria de Pesca de Nación, dan cuenta del retroceso que han registrado las actividades en los puertos pesqueros patagónicos.
En este sentido y pese a ser la provincia de origen de los dos últimos presidentes, los puertos de Santa Cruz han resultado los más perjudicados.
Entre los años 2005 y 2009 la caída de los desembarcos a nivel país fue del 17.08%. Si analizamos por puerto, podremos observar como Mar del Plata tuvo una excelente performance, frente a la espectacular caída que registraron los puertos patagónicos.
15/01/10
EL CHUBUT
