El motor principal de la Draga, que se fundió la semana pasada, venía fallando desde que llegó a Mar del Plata. Los peritos detectaron la fundición de dos bielas del cigüeñal. Estiman que estará al menos 30 días parada. Para Pezzati, optimista infundado, serán apenas la mitad.
El motor principal de la Draga, que se fundió la semana pasada, venía fallando desde que llegó a Mar del Plata. Los peritos detectaron la fundición de dos bielas del cigüeñal. Estiman que estará al menos 30 días parada. Para Pezzati, optimista infundado, serán apenas la mitad.
Un dato puede resumir la condición mecánica con la que trabajó la draga 259 C Mendoza, la nave de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación, aceptada por el Consorcio Portuario para llevar adelante las tareas de dragado, desde que llegó a Mar del Plata el 22 de abril pasado.
El motor principal que se plantó la semana pasada, marca Sulzer, de 12 cilindros, capaz de generar una potencia de 3.240 HP, mostró fallas desde el mismo momento en que llegó a Mar del Plata.
Está información fue avalada en las últimas horas por fuentes confiables del Consorcio y el Sindicato de Personal de Dragas y Balizamiento (SIPEDyB). Pero nunca, en estos casi dos meses desde que está en el puerto, ninguna autoridad lo informó públicamente. ¿Ocultar la verdad, no es una forma de mentir?
La penosa realidad de la draga confirma además lo que distintos actores de la actividad pesquera, naval y portuaria le anticiparon a REVISTA PUERTO: las dudas que siempre generaron los distintos trabajos que se realizaron sobre la embarcación del Estado Nacional, y su verdadero potencial a la hora de venir a trabajar al puerto local.
Cansados de que el motor falle y falle, casi sistemáticamente, la tripulación de la Draga, a través de sus superiores, solicitó que los técnicos que repararon el motor en Astilleros Tandanor, se embarcaran junto con ellos y pudieran comprobar el grado de la avería.
Finalmente se coordinó una prueba en la noche del martes pasado. En ese momento, cuando se la exigió a fondo, el motor que venía fallando, se fundió. “Estaban en el canal exterior, frente a Cabo Corrientes”, precisaron en el primer piso del Consorcio Portuario.
“Los peritos están todavía analizando los motivos que generaron la falla en los dos cojinetes de biela”, cuentan en cercanías de José “Pepe” Pérez de la Sierra, funcionario de Vías Navegables y asesor en materia de dragado del Consorcio.
De la Sierra fue el hombre –junto con Débora Giorgi y la presión del SIPEDyB– que convenció a Pezzati de que la Mendoza, una draga de succión por arrastre, era la mejor opción para encarar el dragado. Como dijo alguna vez Eduardo Duhalde, el piletero de Lomas de Zamora, estaban condenados al éxito. Y con el éxito, cruzar unos pasos y entrar en la historia del puerto. Justo ahora que está a punto de cumplir el centésimo aniversario.
Pero como viene el rendimiento de la draga, el dúo hasta rogaría por la indiferencia. Como besar chicos pobres en la periferia marplatense para juntar un voto más, esto de andar dando explicaciones ante cada desperfecto de la draga no es lo que más le gusta al presidente del Consorcio.
“Hay una palabra que tiene que imperar. A veces hasta yo me pongo impaciente, pero le saco la “im” y digo: tengamos un poco de paciencia”, le dijo Pezzati a un grupo de medios que pedían explicaciones cuando tomó estado público el informe de REVISTA PUERTO. Minimizando los hechos, confió que “(Vías Navegables) calcula que una vez que cambien el repuesto, en no menos de una semana se reinicia el dragado”.
La verdad es que cuando los técnicos terminen las pericias este martes, determinarán si el cigüeñal puede ser reparado ahí mismo dentro de la planta impulsora o si debe ser retirado. Para determinarlo trabajan casi las 24 horas al día un grupo de cuatro especialistas. Hasta convocaron a personal de Talleres Carmona, una de las empresas que cuenta con las herramientas para intentar reparar el cigüeñal en su lugar. No es sencillo. Pesa 7 toneladas.
“Si tenemos suerte, son veinte días de inactividad como mínimo. Si no, más de un mes”, definió la misma fuente de Vías Navegables. No tengo dudas de que Pezzati recibió la misma información que REVISTA PUERTO.
Pero, como fiel candidato del kirchnerismo, como Scioli, elige siempre el camino del optimismo. Luego la realidad se encargará de refutarlo. Una vez más.
Mientras está amarrada en el muelle, la deriva de litoral que suma sedimentos a la boca de acceso del puerto y alimenta al banco que se recuesta sobre la Escollera Sur, aportará 10 mil metros cúbicos más de arena.
Resignados a sumar un mes más al plazo de obra, lo único que tranquiliza a los funcionarios del Consorcio es que la reparación del motor está en garantía. El Estado Nacional no deberá poner más dinero de los 4 millones que ya puso para dejar los motores como nuevos.
Fuentes de la Prefectura confirmaron que el viernes pasado ingresaron a la sala de máquinas de la Mendoza para observar el tenor de las averías. No hicieron más que cumplir con lo que marcan las ordenanzas portuarias, cada vez que una embarcación tiene una avería.
Lo que vieron los dejó preocupados. “Hay muchas irregularidades en el torque de la apretada de biela”, confesó a este medio un miembro de la Fuerza que tuvo acceso al informe, y que marcaría gruesas deficiencias en el armado del motor principal de la draga.
En Vías Navegables están que trinan con Wärtsilä y no sólo Pérez de la Sierra. Los hacen responsables directos de esta falla y más allá de que el trabajo esté en garantía, no digieren todavía la idea de que deberán paralizar los trabajos por casi un mes. Cuando ni siquiera comenzaron. Pezzati mucho menos. El 28 de junio está a la vuelta de la esquina; ese día vota, con su talismán roto.
Por Roberto Garrone – Fotos de Diego Izquierdo
16/06/09
REVISTA PUERTO

