El Ministerio de Ciencia y Tecnología impulsa el proyecto. Un ingenioso y a la par sencillo mecanismo inventado en Galicia evitará que los barcos se hundan.
El Ministerio de Ciencia y Tecnología impulsa el proyecto. Un ingenioso y a la par sencillo mecanismo inventado en Galicia evitará que los barcos se hundan.
El Kafloat, nombre extraído del inglés keep afloat (mantenerse a flote), es un sistema que permitirá evitar el hundimiento y asegurar la flotabilidad de los barcos en caso de que se produzca una vía de agua.
Desde hace cuatro años una empresa gallega ha patentado y está desarrollando un nuevo sistema que evitará que los barcos naufraguen cuando se produzca una entrada de agua.
El invento, que ha sido patentado ya en España y también a nivel internacional, registrándose en los países más importantes del mundo, se comercializará próximamente con el fin de contribuir de forma definitiva al Salvamento Marítimo.
El producto, que se comercializará con el nombre internacional de KAFLOAT, consiste en un sistema de globos que se hinchan en muy poco tiempo y que evitan el hundimiento de la nave en cuestión, ya que actúa como un eficaz flotador que sostiene a la embarcación a flote.
El Canal de Experiencia Hidrodinámico del Pardo (CEHIPAR) ha probado positiva y eficazmente la nueva idea.
El mecanismo funcionará de dos formas: automática y manual. El patrón del barco podrá activar los globos en caso de emergencia de forma manual, sin necesidad de que un mecanismo de alarma los active automáticamente. En caso de no haberse advertido peligro alguno y de que el agua comience a inundar el barco, un sensor, que controlará la existencia de posibles vías de agua, hará que salgan los globos de la embarcación automáticamente evitando que la nave en peligro se vaya a pique.
Una vez disparados los globos estos facilitarán el gobierno y el control del barco con el fin de poder reparar la avería causada en el navío. Los globos utilizados se sustituirán por unos nuevos en puerto de forma muy sencilla y poco costosa y el barco estará nuevamente preparado para otra emergencia similar.
KAFLOAT contribuye así definitivamente a reducir el peligro en la mar evitando de esta manera las muertes de los marineros por hundimiento o abandono del buque. Este sistema hace posible a partir de ahora que el propio barco sea el lugar más seguro para el trabajador de la mar.
El invento en el que López Perea y Gómez Portela han trabajado durante cuatro años ha pasado con éxito las primeras pruebas y, ahora, el proyecto se encuentra en la recta final de su desarrollo, con el estudio de los materiales más adecuados para el mecanismo, como el tipo de gas no inflamable que puede utilizarse, y la mejor fórmula para ensamblar las piezas.
Barcos nuevos y usados
El sistema puede instalarse tanto en barcos nuevos como en los ya activos, siempre que no sobrepasen de 20 toneladas de registro bruto (TRB). Por tanto, en un primer momento, los buques mercantes no podrán beneficiarse del Kafloat, aunque ese tipo de embarcaciones ya están dotadas de compartimentos estancos que se pueden aislar en caso de inundación en uno de ellos. Pero eso no ocurre en pesqueros y yates, de ahí que sean esa tipología de barcos los que más podrán beneficiarse del invento del tándem gallego.
Comprender el funcionamiento del Kafloat es fácil si se resume explicando que se trata de aplicar el airbag de los automóviles a las embarcaciones. El elemento de seguridad consiste en insertar en el casco de un buque una serie de piezas cilíndricas que guardan en su interior elementos de flotación (globos) conectados a una especie de bombona que insufla gas a las bolsas cuando un sensor instalado en el interior del buque detecta agua o cuando el patrón pulsa un dispositivo instalado en la cabina de mando para disparar de forma manual los elementos de flotación. El número de globos que debe llevar cada barco para que el Kafloat sea efectivo va en función de sus dimensiones y tonelaje.
El airbag de los barcos incorpora mejoras con respecto al de los automóviles. El primero es que, al mismo tiempo que se accionan las bolsas de gas, el sistema emite una señal GPS para informar de las coordenadas en las que se ha producido el siniestro.
El coste de la incorporación del Kafloat a las embarcaciones todavía se desconoce, pues está en función de los estudios de ingeniería y de los materiales que se utilicen para las piezas. Lo que sí aseguran los inventores es que la reposición del material en caso de que se accione va a ser muy asequible.
16/12/08
MASMAR

