Investigan en la Antártida la capa de ozono

El globo-sonda remontó a las 8 desde el Pabellón Científico en Marambio y dos horas más tarde cayó al mar 296 kilómetros al noreste, tras alcanzar 31 kilómetros de altura y completar las mediciones previstas sobre la capa de ozono.

El globo-sonda remontó a las 8 desde el Pabellón Científico en Marambio y dos horas más tarde cayó al mar 296 kilómetros al noreste, tras alcanzar 31 kilómetros de altura y completar las mediciones previstas sobre la capa de ozono.

BASE MARAMBIO (Télam, enviado especial).- Especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizan periódicos lanzamientos como el de ayer, que presenció el enviado de Télam en Marambio, una de las seis bases permanentes de la Argentina en la Antártida. La estación del SMN suelta sondas similares en días y horas establecidos por el organismo equivalente de Finlandia, que proporciona los globos y los dispositivos con sensores para medir diversas variables (altura, temperatura, humedad, viento, etc.), además de la cantidad de ozono.

El último experimento debía concretarse el jueves pero un fuerte viento forzó a posponerlo para ayer, cuando las condiciones resultaron óptimas. Los dos técnicos del SMN, Lino Acevedo y Ricardo Sánchez, comenzaron con los preparativos en la madrugada. Por la mañanana, sólo faltaba montar la caja térmica con los sensores y activar la batería que los alimenta y que, además, emite el calor que mantiene positiva la temperatura interior del contenedor de telgopor.

Tras varias pruebas, el dispositivo fue enganchado a un globo de dos metros de diámetro inflado con helio y comenzó la ascensión, mientras una PC recibía sus datos -que el dispositivo siguió emitiendo aún después de caer al mar-, incluidos los del GPS que permitía situarlo en todo el trayecto. Los lanzamientos de globos-sonda finlandeses son uno de los principales experimentos del SMN en Base Marambio, que además baja de modo permanente imágenes satelitales y dispone de un equipo Dobson para la medición óptica de la capa de ozono desde tierra, entre otros instrumentos.

«Desde 1969 existe una estación meteorológica sinóptica de superficie donde diariamente se realizan observaciones del estado del tiempo, para transmitir esa información al Centro mundial de datos meteorológicos», explicó Sánchez a Télam.

Por otra parte, un pronosticador del SMN -en esta campaña Aldo Schefer- confecciona pronósticos diarios del tiempo a corto y mediano plazo en Marambio y su zona de influencia, muy útiles para la navegación marítima o aérea y para los argentinos y extranjeros que integran misiones científicas a suelo antártico durante las campañas de verano. La Estación Sinóptica de Altura es la encargada de los lanzamientos de globos para radiosondeos y ozonosondeos de estudio de la alta atmósfera y estratósfera.

Desde 1988, por un convenio con el Servicio Meteorológico Finlandés, el SMN participa de un programa científico mundial para el estudio del estado de la capa de ozono y la vigilancia atmosférica global, el Proyecto GAW. El espectrofotómetro de Dobson es un tipo de instrumento del cual existen otro cuatro en la Argentina y que, junto al de Marambio, forman parte de una Red mundial de monitoreo de ozono total. Estas mediciones alimentan estudios relacionados con la contaminación ambiental planetaria y sus consecuencias sobre el frágil continente antártico, donde es más intensa la afectación de la capa de ozono. La estación desarrolla además una investigación de radionucleidos, unas partículas que sirven para establecer la procedencia e «historia» de las masa de aire sobre Marambio a través de la toma de muestras mediante una bomba de funcionamiento continuo y dotada de un filtro.

Para complementar la información, el SMN tiene una Estación Meteorológica Automática Vaisala -»el Mercedes Benz de los equipos meteorológicos», según califica Sánchez a esa marca finlandesa- que registra al minuto parámetros de dirección y velocidad del viento, temperatura del aire, humedad relativa ambiente, punto de rocío y presión atmosférica. Las mediciones de ozono ocupan un lugar principal en la tarea científica, ya que la capa de ese gas que recubre la Tierra ha sido afectado por las emisiones de clorofluorocarbonos (CFCs, que contienen cloro y bromo) propias de algunas tecnologías de refrigeración, entre otras.

El adelgazamiento de la capa de ozono, causante del llamado «agujero de ozono», provoca enfermedades como cáncer de piel y cataratas. La cantidad de ozono tendió a estabilizarse en lo últimos años pero a un nivel bajo y, según evaluó en 2006 la Organización Meteorológica Mundial (OMM), sobre las latitudes medias (30 norte y 60 sur) debería recuperarse recién para 2049, cinco años después de lo estimado en 2002. Sobre la Antártida, esa recuperación llevaría hasta el 2065 -quince años más que lo esperado, debido a las condiciones antárticas de un ciclón natural con vientos extremadamente fríos y veloces- y se estima que el «agujero» de ozono se repetirá aquí con frecuencia por otras dos décadas.

(Télam)

14/07/07
EL CHUBUT

2 comentarios en “Investigan en la Antártida la capa de ozono”

  1. Javier Correa

    Hola Iris, busacndo algo de
    Hola Iris, busacndo algo de información para actualizar conocimientos me encontré con un comentario en el que tratas de realizar algun tipo de comunicacion conmigo. por si acaso logras ver este mensaje te dejo mi e-mail : javier_osv@hotmail.com
    Gracias hasta pronto.-

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