Hidroeléctricas en el fondo del mar

Está a mitad de camino entre una central hidroeléctrica y una batería gigante. Una nueva tecnología pretende acompañar a las fuentes renovables “off-shore” y proporcionarles una manera de suplir su peor defecto: que no funcionan siempre que se las necesita.

Está a mitad de camino entre una central hidroeléctrica y una batería gigante. Una nueva tecnología pretende acompañar a las fuentes renovables “off-shore” y proporcionarles una manera de suplir su peor defecto: que no funcionan siempre que se las necesita.

Rainer Schramm es el fundador de la empresa Subhydro. También es el inventor de una tecnología que pretende aprovechar las diferencias de presión entre la superficie y el fondo del océano para crear una suerte de central hidroeléctrica submarina. «Imagina abrir la escotilla en un submarino bajo el agua», explicó Schramm a la publicación noruega Gemini. «El agua entrará en el submarino con muchísima fuerza. Es precisamente esta energía potencial la que queremos utilizar». El sistema de Subhydro aprovecharía esa agua para mover unas turbinas en el fondo marino y generar electricidad.

Esta tecnología por si sola no tiene mucho sentido, ya que hace falta más energía para vaciar de nuevo el sistema, que la que se obtiene de llenarlo. Sin embargo, se vuelve muy útil cuando se complementa con otras fuentes renovables como las eólicas o la solar.

En muchas ocasiones los aerogeneradores no se ponen en marcha, aunque haya viento, porque van a producir una energía que no se va a consumir. Otras veces, sin embargo, no hay viento para moverlos incluso cuando hacen falta. El sistema de Subhydro aprovecharía los momentos en los que se puede producir energía eólica de más para vaciarse, y permitirían generarla después cuando hiciese falta. Es decir, actuaría como una batería.

Según Schramm, la eficiencia de su sistema es de alrededor del 80 por ciento. Es decir, puede “almacenar” cuatro quintas partes de la energía necesaria para ponerlo listo para funcionar. En este caso, cargar la batería es cuestión de vaciar unos tanques que almacenan el agua, y que cuentan con una turbina.

Otra de las ventajas de este sistema es que es fácil de escalar. Es decir, basta con instalar más tanques en el fondo del océano, con la misma turbina, para conseguir una producción energética mayor o más duradera. Según sus cálculos, una planta de tamaño normal puede generar unos 300 megavatios durante 7 u 8 horas. Suficiente, afirma, para proveer de electricidad a miles de hogares.

Para que este sistema sea comercialmente viable es necesario encontrar fondos marinos cercanos a la costa, pero de gran profundidad (de entre 400 y 800 metros). Solo así la diferencia de presión es suficientemente importante como para que la batería hidroeléctrica submarina funcione correctamente. Por eso, la primera prueba se hará en Noruega. Subhydro ha llegado a un acuerdo con SINTEF, una compañía del país nórdico, para hacerla realidad. Otros lugares donde el sistema podría funcionar es en las costas de España, Italia y Portugal, así como en varias zonas del continente americano.

17/05/13

QUÉ!

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio