Creen que parte de la droga sería enviada al exterior en cruceros de lujo. Hay dos detenidos, uno de nacionalidad serbia y un tripulante de un crucero. Los pasajeros que ayer a la tarde esperaban ansiosos su partida hacia Río de Janeiro en un crucero de lujo se encontraron en medio de un inesperado operativo policial.
Creen que parte de la droga sería enviada al exterior en cruceros de lujo. Hay dos detenidos, uno de nacionalidad serbia y un tripulante de un crucero. Los pasajeros que ayer a la tarde esperaban ansiosos su partida hacia Río de Janeiro en un crucero de lujo se encontraron en medio de un inesperado operativo policial.
Una investigación conjunta entre la policía antinarcóticos de Gran Bretaña y la División Drogas Peligrosas de la Federal terminó descubriendo que este tipo de viajes eran usados por organizaciones de narcos para triangular cocaína a Europa y Sudáfrica.
El resultado de esta investigación derivó ayer en cuatro allanamientos: uno en la terminal de donde salen los cruceros, otra en el camarote de un tripulante luego detenido, y dos más en departamentos de barrio Norte.
Fue en uno de estos departamentos (Arenales 2347) que la Policía dio en el blanco. Secuestró al menos 160 kilos de cocaína lista para ser despachada y detuvo a un ciudadano serbio (líder de la banda) y a un tripulante del crucero.
"Estamos pesando la droga secuestrada, podría llegar a los 200 kilos", confió a Clarín una alta fuente de la Superintendencia de Drogas de la Federal.
Según pudo saber Clarín, la investigación -a cargo en la Argentina del juez en lo Penal Económico Alejandro Catania- comenzó luego de que "las autoridades del SOCA (la agencia antinarcóticos británica) alertara sobre una banda que usaba a tripulantes de cruceros "para enviar a Europa y Sudáfrica cocaína desde distintos puntos de Sudamérica".
En caso del crucero de ayer, que tiene previsto un viaje de ida y vuelta a Río de Janeiro en 8 días, se cree que la droga tenía como primera escala Brasil o tal vez Uruguay (donde el buque hace escalas), pero que su destino final era cruzar el Atlántico.
"La investigación viene desde hace tiempo pero se precipitó porque en el buque vino uno de los tripulantes que estaban siendo investigados y tuvo contacto con el serbio jefe de la organización", contó uno de los investigadores.
Ocurrió ayer por la tarde. El tripulante bajó del barco y se reunió con el serbio, quien le entregó una mochila que el hombre llevó al barco. Después bajó nuevamente del buque.
Ese fue el momento elegido por el juez para ordenar que se allanara el camarote 492 del crucero "Armonía" y también la terminal de pasajeros Quinquela Martín (Inmigrantes y Ramón Castillo) que es donde amarran los cruceros. Ninguno de los dos operativos dio resultado. No se encontró nada.
El éxito llegaría más tarde, cuando se decidió allanar también dos domicilos que estaban siendo vigilados: el de Arenales 2347 y otro de la calle Talcahuano al 900.
La Policía entró al tercer piso B del edificio de la calle Arenales cerca de las seis de la tarde. "La verdad es que esperábamos encontrar droga, pero no tanta", confió anoche uno de los investigadores a Clarín.
Por Virginia Messi
27/02/09
CLARIN
