Guillermo Jacob: “Si no se toman medidas el caos social será peor” (primera parte)

Guillermo Jacob: “Si no se toman medidas el caos social será peor” (primera parte)

Aunque redujo su participación en el negocio del calamar, Jacob sigue siendo el referente más importante entre los poteros argentinos. A días de asumir la presidencia de CAPeCA, ejerce un rol activo en el reclamo de medidas urgentes para salvaguardar al sector.

Aunque redujo su participación en el negocio del calamar, Jacob sigue siendo el referente más importante entre los poteros argentinos. A días de asumir la presidencia de CAPeCA, ejerce un rol activo en el reclamo de medidas urgentes para salvaguardar al sector.

La tarea que le espera a Guillermo Jacob desde el momento en que se haga cargo de la presidencia de CAPeCA no es, precisamente, grata: los armadores dedicados al calamar se encuentra atravesando la peor crisis de mercado de su historia. Aunque el bajo precio de sus productos tímidamente comienza a mejorar, las capturas son muy bajas, demasiado, y ni siquiera se cuenta con datos biológicos que permitan tener un panorama a futuro de la situación.

REVISTA PUERTO: -Al haber bajado sustancialmente la captura de calamar ¿ha mejorado la situación en los mercados?

GUILLERMO JACOB: – Sí, la situación en los mercados ha mejorado, porque los precios están subiendo, lo que pasa es que si vos capturabas 30 toneladas por día a 1.000 dólares y ahora capturás 5 toneladas, para que el precio sirva tendría que ser cinco veces mayor, y subió un 20 por ciento, que es un buen signo pero no alcanza a compensar las bajas capturas. Además esto tiene una cantidad de efectos colaterales, como que no alcanza la mercadería para las plantas; si entrás con un barco con 500 toneladas y tenés que reprocesar el 20 por ciento, para la planta no es nada y al barco le afecta la rentabilidad. Entonces el esquema de reproceso se complica mucho.

RP: -Se autorizó comenzar de forma anticipada la captura del stock bonaerense norpatagónico, pero sin dudas esto no alcanza para que el sector potero logre estabilidad. ¿Qué están requiriendo de la autoridad para poder sobrellevar la crisis?

GJ: -Se pidió la apertura anticipada al norte porque parece que es un año parecido al 2005, cuando la flota estaba pescando al sur el stock bonaerense norpatagónico. Confío en que realmente sea parecido al 2005, que encontremos algo al norte, porque con lo que se ha pescado hasta ahora, las empresas no han cubierto los costos, si hay poca captura el pronóstico es verdaderamente sombrío. Va a haber, lamentablemente, una convocatoria de acreedores generalizada y por supuesto va a tener un efecto de contagio sobre las plantas, porque no van a tener qué procesar. No solamente va a impactar en el empleo a bordo sino también en tierra y en todas las actividades conexas. Pero quiero ser optimista, espero que los barcos puedan terminar el año sin pérdidas demasiado elevadas que comprometan la continuidad de cara al futuro; si las empresas quedan muy endeudadas y no hay crédito, no sé cómo van a sacar los barcos el año que viene.

RP: – El INIDEP por tercer año consecutivo suspendió la campaña de evaluación del stock bonaerense norpatagónico. ¿Qué visión tiene el sector del INIDEP?

GJ: -Estamos muy preocupados porque no se realizan las campañas, sabemos que es un pilar fundamental para la investigación. Si las campañas no se hacen, nos acercamos peligrosamente a que la serie histórica de estudios que se viene haciendo desde hace años, empiece a perder vigencia y deje de tener sentido. Entonces de qué nos sirve llamar al INIDEP para saber cómo esta el stock del norte, si no tienen nada para decirnos.

RP: -La flota está operando con la mitad de sus barcos. ¿El impacto que esto genera en los puertos patagónicos es comprendido en toda su magnitud por las autoridades?

GJ: -Creo que las autoridades han tenido una reacción positiva en cuanto a la recepción de los problemas, se han involucrado y se han buscado canales para implementar medidas de apoyo pero lamentablemente los tiempos del Estado no se compadecen con los tiempos de la actividad privada. El calamar y el langostino son dos ejemplos clarísimos, si se va a dar una baja de retenciones o una compensación por otra vía, lo necesitamos ya, una vez que exportamos el tema está cerrado y no hay opción de volver atrás.

RP: -¿Vislumbran la posibilidad de que se concreten estas medidas en el corto plazo?

GJ: -Había dos o tres temas, en el caso del calamar, que estaban muy cerca de obtenerse, aumento de la devolución de impuestos y la exoneración de la tasa de gas oil, pero el tema se está dilatando y se suponía que era inminente.

RP: -¿Que pasó con el acceso al crédito que anunció la Presidente en el mes de enero?

GJ: -Generó mucha expectativa pero hasta el momento ninguna de las empresas que están en CAPECA tuvo acceso al crédito. Es muy difícil acceder dentro de la normativa vigente, porque en general por la crisis a la que han estado sometidas las empresas, todas tienen balances malos, entonces no pueden cumplir con la normativa crediticia de los bancos. Si no se saca una norma que permita flexibilizar algunos criterios de otorgamiento de créditos, el dinero nunca va a llegar a las empresas. Esto empeora la situación, porque las empresas al no tener el capital de trabajo suficiente, no tienen otra posibilidad más que malvender la mercadería para generar fondos para pagar el combustible y sus otros gastos más urgentes, cuando al haber poca captura lo lógico sería que se retuviera la mercadería a la espera de una mejora en los precios. Lo lógico sería que se hubieran implementado esos créditos y nosotros pudiéramos ir vendiendo poco a poco, en la medida en que el mercado vaya demandando; el precio, entonces, iría aumentando.

RP: -¿Si no se concretan estas medidas de forma urgente pueden perjudicarse incluso quienes tienen margen para retener la mercadería?

GJ: -No es que va a pasar, eso ya pasó. Hay gente que ya tuvo que vender la mercadería a un precio mucho más bajo del que se podría haber sacado.

RP: -¿Se tuvo contacto con funcionarios del Ministerio de Economía?

GJ: -Hasta donde yo sé no, creo que Yahuar tuvo algún contacto y habló con gente del Banco Central…

RP: -¿Piensa que les creen?

GJ: -Puede ser que no, pero si no se toman medidas urgentes después el caos social va a ser peor.

RP: – Quizás en ese momento, cuando estén cerca las elecciones, salgan a parar como sea los estallidos sociales, algo que ya se ve como probable en un futuro cercano.

GJ: -Sí, pero se hará a las apuradas y con un mayor costo. Nosotros propusimos que se tratara de implementar un sistema como el que hubo en 1981, en otra crisis tremenda después de Martínez de Hoz, cuando quebró la industria pesquera. En aquel momento se entregaron líneas de crédito por la mitad de lo que se había exportado el año anterior y dio garantía el mismo Estado. Ese sistema funcionó bien, las empresas pagaron porque pudieron mantener sus niveles de ingresos, esto no se está implementado y estas promesas de crédito van a quedar sólo en promesas. Mucho me temo que al Estado le saldrá más caro si se siguen demorando las soluciones.

20/04/09
REVISTA PUERTO

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