El grupo de armadores alemanes que en abril pasado arribó a la propiedad de la Compañía SudAmericana de Vapores (CSAV), con un 17,52% de participación estaría retirándose progresivamente de la naviera.
El grupo de armadores alemanes que en abril pasado arribó a la propiedad de la Compañía SudAmericana de Vapores (CSAV), con un 17,52% de participación estaría retirándose progresivamente de la naviera.
Ayer martes LarrainVial realizó un remate de 100 millones de acciones en un monto de $63,06 millones y que correspondían al 5,5% de la compañía. Este lote, que pertenecería al grupo de armadores, se lo adjudicó la misma corredora a un precio de $630,6 por papel.
Con esta operación, los armadores -que en el proceso de incorporación a CSAV estuvieron liderados por el naviero Jochen Döhle y fondo KG Fonds- quedarían con cerca del 7% de participación en CSAV. Esto porque ya en ventas de menor volumen realizadas con anterioridad se habrían desprendido de cerca de un 5% de participación, dice una fuente de la naviera.
Así, en un plazo de cinco meses, el grupo habría vendido cerca del 10% de la propiedad que mantenía en la firma.
Las razones del rápido retiro es que los armadores ya habrían recuperado el dinero que perdieron durante la crisis que atravesó la naviera por efectos del shock financiero internacional y el objetivo actual de los alemanes seguiría continuar con su giro, que es el de la construcción y operación de naves.
Aumento de capital
Esta transacción se realiza en circunstancias que la compañía aprobó en una junta realizada el viernes pasado un aumento de capital por US$ 400 millones.
El grupo Claro suscribiría en su totalidad la participación que le corresponde para mantener el control.
Esta operación tendría como finalidad mandar a construir naves o incluso se evaluaría comprar algunas ya construidas y con poco uso. Los montos, tipos de naves y plazos de construcción o adquisición están todavía en evaluación.
El objetivo final es lograr un equilibrio entre buques propios, arrendados a corto y a medio plazo, de modo de tener costos competitivos y flexibilidad de operación.
En la compañía consideran que ya se ha superado la crisis del año pasado, que la tuvo con acreencias por US$ 400 millones con el grupo de armadores que hoy se está retirando de la propiedad.
De hecho, en este momento la compañía ocupa el séptimo lugar a nivel mundial y las proyecciones son al menos duplicar las utilidades obtenidas el segundo trimestre.
Entre abril de 2009 y abril de 2010, la naviera realizó tres aumentos de capital en un plan de fortalecimiento financiero por más de US$ 750 millones, que posibilitó en las últimas de estas operaciones el ingreso de los armadores alemanes a la empresa. Este grupo mantiene hasta hoy como su representante en el directorio a Andrew Robinson.
01/09/10
MARÍTIMO PORTUARIO
