Gremios del sector pesquero manifestaron al subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación (SSPyA), Norberto Yauhar, su apoyo a la puesta en marcha de un sistema de cuotas individuales transferibles para la merluza común (Merluccius hubbsi).
Gremios del sector pesquero manifestaron al subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación (SSPyA), Norberto Yauhar, su apoyo a la puesta en marcha de un sistema de cuotas individuales transferibles para la merluza común (Merluccius hubbsi).
La reunión, celebrada el jueves, sucede a otras ya realizadas con empresarios, como parte de un proceso de diálogo para lograr el consenso que permita avanzar en el sistema de cuotas individuales
Participaron en el encuentro el secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Enrique Omar Suárez; Enrique Venturini, de Electricistas Navales; y representantes de Capitanes de Pesca, del Centro de Patrones, del Sindicato Marítimo de Pescadores, de Conductores Navales y de Maquinistas Navales.
Tras asistir a la reunión en la sede del SOMU, Yauhar insistió en la necesidad de "transparentar la actividad, hacerla previsible y premiar el apego a la ley para desactivar la pesca en negro".
Además, dijo que el principal problema del sector pesquero es la sobrepesca, porque "no existen hoy instrumentos eficientes para cuantificar la cantidad de captura habilitada para cada barco, lo cual redunda en prácticas nocivas, como la pesca de especies juveniles y la devolución al mar de ejemplares muertos".
"La solución a este problema existe y está escrita en la Ley Federal de Pesca, que se encuentra promulgada y reglamentada a la espera de su implementación”, agregó.
En el marco de un esquema de cuotificación, como el utilizado por las principales potencias pesqueras del mundo, el Estado otorgará una cantidad determinada de toneladas a cada empresa, siguiendo criterios legales como trayectoria en el mercado, cantidad de personal empleado, planta en tierra, captura histórica y pago de impuestos.
Las cuotas individuales transferibles de captura (CITC), en opinión de Yauhar, tendrían que estar "básicamente ligadas al procesamiento en las plantas de tierra, que son las que generan mayoritariamente fuentes de trabajo”.
Se prevé que con la cuotificación de la merluza se otorgue seguridad jurídica a las firmas pesqueras y la posibilidad de planear su actividad a mediano plazo, preservando la biomasa de la especie, entre otros asuntos.
Para Suárez, el nuevo orden pesquero propuesto por el Gobierno es un avance importantísimo para el país y establece una forma de preservar los recursos a largo plazo.
"Comparto que ese ordenamiento tiene que ser hecho en forma paulatina y por etapas.
Los recursos ictícolas son de todos los argentinos y ha llegado el momento de sentar las bases para el futuro de una vez por todas. Siento una profunda satisfacción al oír todos los proyectos y las visiones que se han expresado en la reunión de hoy. Nosotros hemos luchado para que esto se cristalice. Desde hace varios años lo venimos solicitando a los funcionarios que antecedieron a Yauhar en el cargo”, agregó Suárez.
En tanto, hace dos semanas, se concretó en Mar del Plata, Buenos Aires, la creación formal de la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (Cafrexport). Sus fundadores proclaman que a través de esta nueva organización pretenden dar respuesta a una parte del sector pesquero que está en desacuerdo con la asignación de cuotas de captura a largo plazo.
De acuerdo con datos aportados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), entre el 1 de enero y el 27 de agosto de 2009 se desembarcaron 167.917,3 toneladas de merluza en los puertos marítimos argentinos.
Este volumen representa una baja del 5,9% con respecto a las 178.371,9 toneladas descargadas entre el primer día de 2008 y el 31 de agosto de ese año.
31/08/09
FIS
