Greenpeace denuncia numerosas ilegalidades en la pesca del atún rojo

El barco Rainbow Warrior de Greenpeace ha regresado a puerto tras cinco semanas vigilando las actividades de las flotas dedicadas a la pesca del atún rojo en el Mediterráneo central. Avionetas que buscan los bancos o buques sin licencia son algunas irregularidades detectadas por la organización.

El barco Rainbow Warrior de Greenpeace ha regresado a puerto tras cinco semanas vigilando las actividades de las flotas dedicadas a la pesca del atún rojo en el Mediterráneo central. Avionetas que buscan los bancos o buques sin licencia son algunas irregularidades detectadas por la organización.

CAPITAL FEDERAL. La organización ecologista afirma que durante este tiempo ha encontrado evidencias de actividades ilegales contrarias a las normas acordadas por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA).

El Rainbow Warrior ha encontrado evidencias de actividades ilegales contrarias a las normas acordadas por la CICAA.
"Se trata, un año más, de una pesquería fuera de control", afirma Sebastián Losada, responsable de la campaña de océanos de Greenpeace España, que ha podido comprobar ?in situ? las irregularidades a bordo del ?Rainbow Warrior?. "Es una burla -añade- que las nuevas normas de gestión de la pesquería aprobadas por la comunidad internacional sólo hayan entrado en vigor dos semanas antes de que la temporada de pesca termine. Pero aún es peor que, tal como hemos demostrado, ni siquiera se respeten".

Los conservacionistas han combinado la presencia del Rainbow Warrior en la zona de pesca con el seguimiento de varios puertos y aeropuertos de la región.

Prácticas ilegales

Greenpeace ha documentado la actividad de buques de pesca tunecinos, italianos y franceses que faenan en el Mediterráneo, así como una flota multinacional de barcos tales como remolcadores y buques de apoyo, que participan en operaciones relacionadas con el negocio del engorde de atún.

La organización asegura que la semana pasada detectó tres barcos atuneros italianos que navegaban rodeados de avionetas. El uso de avionetas para detectar los bancos de atún es una práctica prohibida por el nuevo plan de recuperación de la especie acordado por la CICAA. También constató la presencia de varios barcos tunecinos que faenaban sin licencia.

Los trasbordos de pescado de un buque a otro son otra práctica ilegal detectada por los ecologistas. De esta forma se blanquean las capturas ilegales.

Losada considera que ?si los países mediterráneos no están en posición de garantizar que sus flotas cumplen las normas, estas deberían simplemente volver a puerto?. A su juicio, el plan de gestión de la CICAA debería ser revisado ?urgentemente? antes de que termine el año.

"El plan acordado por los países miembros de la CICAA otorga cuotas que son el doble de las recomendadas por sus propios científicos. Simplemente no merece llamarse plan de recuperación", añadió Losada. "Cada año hay menos atún y cada año es más pequeño".

23/06/07
CAMPO NOVA

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