Lo que parece estar sucediendo en el mundo de la carga contenedorizada no tiene su correlato en el mercado de cargas a granel (commodities agrícolas y minerales, principalmente).
Lo que parece estar sucediendo en el mundo de la carga contenedorizada no tiene su correlato en el mercado de cargas a granel (commodities agrícolas y minerales, principalmente).
Por vigésima semana consecutiva, el índice de carga seca del Báltico (Baltic Dry Index, en inglés, que mide la cotización de los distintos tipos de buques graneleros para los principales commodities y en las rutas más importantes del mundo) cayó la semana última, por lo que se transformó en la serie negativa más larga desde abril de 2009.
La caída impactó en casi la totalidad de los buques que transportan graneles secos, y con el mercado capesize (barcos de más de 150.000 toneladas de peso muerto) cotizando en poco más de 24.000 dólares y con tendencia a la baja.
"El mercado se encuentra pesimista debido al creciente temor de que comience a frenarse la industria de la construcción en China. Y este temor se intensifica toda vez que las acereras chinas anunciaron recortes temporales en las ventas para poder contener la caída libre de los precios", advierte el informe semanal de la consultora Commodore. Y cuando caen los precios del acero, caen las tarifas del transporte marítimo.
Otros analistas, en cambio, señalan que cuando se trata de China y sus señales sobre desaceleración de su economía o enfriamiento de su maquinaria productiva, "hay más humo que fuego". De hecho, en mayo, la producción de acero batió récords: 56 millones de toneladas métricas.
29/06/10
LA NACION
