El mercante «Napoli» tenía previsto pasar a treinta millas de la costa gallega Además de contenedores con productos tóxicos, el barco lleva 3.500 toneladas de fuel.
El mercante «Napoli» tenía previsto pasar a treinta millas de la costa gallega Además de contenedores con productos tóxicos, el barco lleva 3.500 toneladas de fuel.
La policía y los oficiales de la agencia de guardacostas británicos luchaban ayer contra graves dificultades técnicas para poder comenzar a extraer las 3.500 toneladas de crudo del carguero MSC Napoli , que ha encallado frente a las costas inglesas de Devon y que amenaza con producir una catástrofe ecológica. El buque viajaba rumbo a Lisboa cuando el pasado jueves sufrió el accidente; de haberse mantenido el plan de viaje previsto, su ruta lo habría situado a treinta millas al oeste de Finisterre.
El miedo a una marea negra en uno de los puntos más emblemáticos de la costa inglesa -la llamada costa jurásica, 120 kilómetros entre Exmouth, en Devon, y Bournemouth, en Dorset, declarada patrimonio de la humanidad en diciembre del 2001- es enorme, tras comprobarse que ya existe una lengua de fuel sobre la superficie del mar de más de ocho kilómetros de extensión. Además del combustible, el buque transportaba 2.394 contenedores, muchos de ellos con productos tóxicos, como baterías ácidas, botellas de gas para los airbags para coches, pesticidas y otros productos contaminantes. Alrededor de unos 200 ya han caído al mar.
Dificultades técnicas
La operación para retirar el combustible puede durar hasta una semana, ya que se prevén condiciones meteorológicas adversas. El portavoz de la Agencia Marítima y de Guardacostas, Paul Coley, declaró que el crudo tiene que ser calentado antes de que pueda ser trasladado a otro barco. Este proceso se ha retrasado, pero se espera que pueda comenzar en las próximas horas. «Ha habido dificultades técnicas, pero esperamos comenzar a sacarlo muy pronto», indicó Coley.
Una vez el fuel haya sido transportado a otro barco, se utilizarán dos grúas para sacar los contenedores del Napoli . Los esfuerzos por cerrar las roturas abiertas en ambos lados del casco del barco y detener su vaivén por efecto de las olas han sido infructuosos. Se cree que un cambio en la dirección del viento y la fuerte caída de las temperaturas que se registró ayer en la zona van a dificultar aún más las labores de los equipos anticontaminantes.
La Agencia Marítima y de Guardacostas indicó ayer que tan sólo tres de los contenedores perdidos contenían productos tóxicos y de momento sólo se han encontrado tres aves afectadas por el fuel. La costa donde se encuentra encallado el barco es conocida por su enorme presencia de fósiles de la era jurásica.
Robadas 50 motos BMW último modelo – Manuel Allende
Tres jóvenes ingleses se llevan de una playa de Devon una motocicleta BMW F 800 ST, uno de los últimos modelos de la marca alemana, que en el mercado cuesta 12.000 euros.
En la historia de Inglaterra saquear los barcos naufragados era una práctica habitual, por lo tanto si lo hicieron padres, abuelos y bisabuelos, los ingleses actuales no iban a ser menos. Cientos de personas se han aproximado a las costas de Devon en las últimas horas para llevarse los productos que transportaban los contenedores que han arribado a la costa tras encallar MSC Napoli .

En una sola tarde, más de 50 motocicletas BMW fueron sacadas de los contenedores, arrastradas por la playa y subidas por los acantilados. «Entre ocho y diez de nosotros podíamos levantar una de estas motos, nos hemos llevamos varias», indicó a la BBC Gareth Topping. Un grupo de saqueadores más sofisticado lograba sacar de la playa una moto BMW con un pequeño tractor. El destino de estos vehículos es acabar desguazados; al no tener matrícula, sólo se pueden vender por piezas en el mercado negro.
También han sido robados tubos de escape, volantes, productos de belleza, vino… Ayer se supo que el carguero también transportaba vehículos 4×4 y pañales. Steve Speariett de la policía de Branscombe señaló que «durante la tarde del domingo se acercaron unas doscientas personas, y ayer por la mañana lo hicieron otro tanto». La policía ya ha montado patrullas de vigilancia para evitar el saqueo de los contenedores y diez agentes se encuentran en la playa de Branscombe.
Estos agentes entregan unos folletos a la gente para que los rellenen en caso de que se hayan llevado algo. Lo tienen que declarar en los próximos 28 días, de lo contrario, cometerían un delito. La sanción que impone la ley es de unos 3.200 euros, pero esta misma ley prevé recompensas por los objetos que se recuperen de un naufragio y se entreguen a sus propietarios. La mercancía aún pertenece a la compañía de contenedores Zodiac Maritime, con base en Londres.
24/01/07
LA VOZ DE GALICIA

