(FNM) La expansión del negocio agrícola sudamericano está en el tapete. Uno de los motivos es la logística deficitaria. Sin una infraestructura adecuada de puertos, caminos, ferrovías e hidrovías, el costo de exportación aumenta, lo que reduce la competitividad de la región ante su principal competidor, los Estados Unidos.
(FNM) La expansión del negocio agrícola sudamericano está en el tapete. Uno de los motivos es la logística deficitaria. Sin una infraestructura adecuada de puertos, caminos, ferrovías e hidrovías, el costo de exportación aumenta, lo que reduce la competitividad de la región ante su principal competidor, los Estados Unidos.
El punto de equilibrio para la producción se fundamenta en la exportación. América del Sur responde por el 54% del comercio global de soja y por el 31% del maíz. Está entre los líderes en los negocios que involucran café, algodón, cacao y jugo de naranja. No obstante, crece a un ritmo menor.
“Lo que les pesa por igual es la logística de Brasil y Argentina, en virtud de la relevancia de esos dos países en el agronegocio de la región. Pero las restantes naciones sudamericanas tampoco cuentan con buena infraestructura”, destaca Luiz Antonio Fayet, consultor de la Confederación Agropecuaria de Brasil (CNA), quien hablo sobre logística en el Primer Foro de Agricultura de América del Sur, realizado el año pasado.
Este año, el tema es abordado por el gerente del Departamento de Transporte y Logística del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), Nelson Tucci. Dadas las diferencias geográficas de los países de América del Sur, no existe un problema logístico único o uniforme en la región. Pero esto no reduce la importancia de un planeamiento conjunto de la infraestructura.
En Brasil, los cuellos de botella logísticos pasan por las rutas en malas condiciones de tráfico, la falta de hidrovías y la carencia de inversiones en puertos marítimos. Ante este escenario, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Onec), el costo portuario es cuatro veces mayor que el equivalente en los Estados Unidos. En tanto en Brasil los gastos ascienden a US$ 92 por tonelada para exportar, en el principal jugador agrícola del mundo, el costo es de US$ 23 por tonelada.
En Argentina, donde las principales áreas agrícolas están a menos de 250 kilómetros del Puerto de Rosario, puerta de salida de la zafra local, el problema radica en la baja profundidad de la barra del Rio Paraná. Eso hace que los buques salgan con un máximo de 50 mil toneladas de granos, lo que encarece el flete. Paraguay utiliza la estructura argentina para el 95% de sus exportaciones de granos. Bolivia también apuesta por una salida por el Río Paraguay hasta el Puerto de Rosario. Uruguay, en tanto, utiliza el Puerto de Nueva Palmira, en el Sudoeste del país, y el puerto brasilero de Rio Grande (RS). (Suinocultura Industrial en Portos e Navios)
02/12/14

