La organización no gubernamental Environmental Justice Foundation (EJF) pide al Gobierno de Tailandia que lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente para explicar cómo el buque pesquero pirata Taishan pudo huir del puerto de Phuket sin que las autoridades tailandesas lo notaran.
La organización no gubernamental Environmental Justice Foundation (EJF) pide al Gobierno de Tailandia que lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente para explicar cómo el buque pesquero pirata Taishan pudo huir del puerto de Phuket sin que las autoridades tailandesas lo notaran.
La ONG dedicada al medio ambiente y los derechos humanos también pide el enjuiciamiento de toda persona que se demuestre ayudó a la fuga, y la puesta en marcha de un plan de acción para prevenir escapes similares en el futuro.
Fuentes de la Policía Marina tailandesa confirmaron que el 8 de septiembre un buque de pesca pirata que permanecía detenido por las autoridades de la isla de Phuket desde marzo, logró evadir la custodia y huir del puerto hacia aguas internacionales, con su cargamento de pescado robado.
Tras una investigación conjunta realizada por Sea Shepherd, la Interpol y autoridades de Tailandia, Australia y Nueva Zelanda a principios de este año, el buque Taishan, antes conocido como Kunlun, fue localizado por Sea Shepherd cuando se dirigía a Tailandia, donde intentó desembarcar unas 200 toneladas de capturas ilegales de merluza negra, falsamente etiquetadas como mero.
“La fuga del Taishan es algo que nunca debería haberse permitido que suceda. Es inexcusable que un buque capturado y retenido en puerto haya podido salir inadvertido. Esto debe ser abordado con rapidez y decisión por una investigación exhaustiva y transparente, y una acción eficaz en los tribunales”, dijo Steve Trent, director ejecutivo de EJF.
Y agregó: “Conocer las condiciones exactas que permitieron que ocurriera este escape y la identidad de los responsables es crucial para ayudar a Tailandia a limpiar sus aguas y echar a los operadores de pesca ilegal, no declarada y no regulada (IUU)”.
“La pesca ilegal en la región es moneda corriente. Devasta las poblaciones de peces y daña a los operadores legítimos. Es importante que este incidente no socave los cambios estructurales y las reformas que las autoridades locales y los organismos de aplicación están llevando a cabo, y que tanto su diseño como implementación continúen siendo regidos por el doble objetivo de transparencia y sostenibilidad”, concluyó Trent. (Fish.com)
04/10/15
