El regasificador llegó el 30 de mayo a White y zarpó el 21 de septiembre. El "no" de los vecinos y el "sí" de la justicia federal. El operativo no deparó emergencias.
El regasificador llegó el 30 de mayo a White y zarpó el 21 de septiembre. El "no" de los vecinos y el "sí" de la justicia federal. El operativo no deparó emergencias.
"No lo quisimos ni lo queremos ver más por aquí", insiste Juanita Cubaile, una profesora jubilada que, por meses, participó del movimiento de vecinos whitenses autoconvocados en la escuela Nº 58.
Aunque muchos pensaron y expresaron lo mismo, entre fuertes polémicas y asambleas públicas, el buque regasificador "Excelsior" se dejó ver, con sus 277 metros de eslora y 43 de manga, el 30 de mayo. En menos de una hora, amarró en el muelle de la Compañía Mega y el 5 de junio puso en marcha el proceso de licuefacción, transporte, almacenamiento, regasificación, trasvasamiento y distribución de gas natural licuado (GNL), desde White para toda la red distribuidora nacional.
En la comunidad portuaria, primaron los temores por los riesgos que generaba el operativo en medio del Polo Petroquímico y a pocos metros de la población.
También hubo severos cuestionamientos a los estudios de impacto ambiental, tildados, por ejemplo, de poco transparentes y extemporáneos, durante la audiencia pública que, el 21 de mayo, se cumplió en un colmado salón Blanco de la Municipalidad.
Las conclusiones, que no firmaron las autoridades comunales, mostraron disconformidad hacia la Nación y la Provincia y se las acusó de avasallar jurisdicciones locales y de no informar a la comunidad.
El director del Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), el abogado bahiense Eduardo Conghos, aseguró que no sufrió presiones y que asumió con "total libertad" su posición respecto del certificado de aptitud ambiental emitido para el accionar del buque.
Además, el funcionario admitió que el emprendimiento no fue oportunamente comunicado a la comunidad, pero que las medidas de seguridad exigidas para la operatoria de buques regasificadores fueron incluidas en los condicionamientos de la disposición de otorgamiento del aludido certificado.
Conghos, que no estuvo presente en la audiencia pública, indicó que las medidas fueron analizadas y consensuadas en reuniones técnicas entre miembros del Consorcio de Gestión del Puerto, la Municipalidad, YPF, Mega y URS, la consultora internacional contratada para los estudios.
Riesgos de la posmodernidad.
Los reclamos planteados ante la justicia federal fueron desestimados uno por uno y el expediente terminó con poco más de 1.400 fojas.
El recurso de amparo se presentó el jueves 15 de mayo y pidió la prohibición de toda tarea relacionada con el proceso de licuefacción, transporte, almacenamiento, regasificación, trasvasamiento y distribución de GNL, hasta tanto se regulen dichas actividades y mientras no se dicte la normativa interna específica, acorde con los estándares internacionales de calidad y seguridad.
En el amparo, se incluyó la medida cautelar que solicitó la prohibición del ingreso al estuario bahiense de embarcaciones de transporte, regasificación y suministro de GNL, por no reunirse los requisitos mínimos indispensables.
El recurso fue promovido por el fiscal general ante la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca, Hugo Cañón, junto con el defensor público oficial federal, Gabriel Jarque, y el fiscal federal de primera instancia, Antonio Castaño. También lo suscribieron, entre otros, las asociaciones Ambientalista del Sur y Vecinal de la Costa, la Agrupación Municipal Integración Ciudadana y la Sociedad de Fomento de Ingeniero White.
Una semana después, el juez Alcindo Alvarez Canale admitió el amparo, pero desestimó la medida cautelar, porque, conforme a los estudios presentados, las características especiales del buque "indican prima facie que los riesgos posibles son ínfimos o nulos en circunstancias normales" y en condiciones de tiempo y clima. Tal dictamen fue confirmado después por la Cámara Federal de Apelaciones.
El mismo juez también determinó que no se violaron disposiciones legales respecto de la labor de los remolcadores asignados al "Excelsior" y acerca de las normas de previsibilidad y seguridad en las maniobras. Desde Integración Ciudadana, se habían denunciado transgresiones a las reglas de la Prefectura Naval.
El 26 de junio, Alvarez Canale rechazó el recurso de amparo. Su decisión fue apelada y la Cámara Federal recién se pronunció el jueves 6 de noviembre.
"Si cada vez que exista la posibilidad de un daño ecológico se impusiera la necesidad de suspender la actividad, posiblemente se paralizaría la actividad humana tal como la conocemos hoy", reflexionó el camarista Luis Planes, en su voto.
Para entonces, habían pasado 46 días desde la partida del "Excelsior".
Planes puntualizó que, en la posmodernidad, no parece posible vivir sin riesgo. "Lo que sí se puede hacer es disminuir seriamente el riesgo máximo y, en este caso, ello ha sido previsto", sostuvo, en su voto.
Desde el Comité Técnico Ejecutivo municipal, cuyos agentes monitorearon el proceso, se aseguró que el operativo, con tecnología de última generación, se había cumplido sin conflictos. Para Enarsa, directamente, fue "ejemplar".
El barco, propiedad de la firma Excelerate Energy, dejó White el domingo 21 de septiembre a las 21.07, cuando aún debía recibir dos cargamentos de GNL procedentes de Trinidad y Tobago. Su regreso se avizora para mayo o junio venideros, como clave de la segunda parte del Programa Energía Total que promueve el gobierno nacional y del que YPF, firma mandataria de Energía Argentina SA (Enarsa), es el principal prestador.
¿Volverá?
Néstor Montezanti, también integrante de la Cámara Federal, señaló que nuestra comarca "configura un asentamiento de altísimo riesgo de peligro catastrófico, al cual el buque regasificador contribuye poco en agravar".
¿Volverá en mayo?
Juanita Cubaile cree que sí, aunque las autoridades municipales le prometieron que esta vez operará mar adentro, a, por lo menos, cinco kilómetros de White.
Seis cargas
El "Excelsior" fue abastecido en seis oportunidades, dos menos que las previstas en el plan. En total, fueron 291.488 toneladas de GNL remitidos desde Point Fortín (Trinidad y Tobago), según el siguiente detalle:
1) 176 mil toneladas le aportó el "Excelerate" (Bélgica), en cuatro viajes.
2) 58.500 trajo el "Castillo de Villalba" (España).
3) 56.988 le traspasó el "Madrid Spirit" (España).
Aquellas voces que dejó la audiencia
El salón Blanco de la Municipalidad, entre las 9.12 y las 19.05 del 21 de mayo, fue escenario de una audiencia pública sin antecedentes en la historia bahiense y que fue convocada desde el Consejo Deliberante.
* Rubén Echeverry (gerente de Enarsa): "Nuestra matriz energética está basada en el gas natural. Este proyecto brindará suministro a hogares e industria. Tanto el gobierno nacional como el provincial tratan de dar respuesta, por lo que se ha trabajado junto a Repsol en una alternativa invernal".
* Luis Santos (director de Desarrollo de Negocios de Gas de YPF): "Las características del nodo gasífero local, las de la ría, del muelle de Mega y las del tramado de ductos en el Polo se tomaron en cuenta para definir dónde emplazar este proyecto. El puerto de Mega es el único de aguas profundas del país que cumple con los estándares de seguridad para esta operatoria".
* Carlos Raimundi (diputado nacional por Solidaridad e Igualdad): "Hay una distancia abismal entre la lógica del poder con la del pueblo. Repsol YPF hizo una presentación difícil, con palabras en inglés. Señores: no les creo, no son creíbles. La cuestión no es lo que se dice, sino la autoridad moral y política con que se dicen las cosas. Sería muy bueno saber el monto del negocio; eso nos explicaría muchas cosas. Sigamos luchamos".
* Carlos Arecco (Bolsa de Comercio): "Como bahiense, le agradezco a Enarsa, porque es un motivo más de orgullo que la ciudad sume este aporte al desarrollo nacional".
Las advertencias de un perito naval
Ante la justicia federal, el perito naval Elías Carlos Ferán alertó que los amarres en segunda andana en el muelle de la compañía Mega no son seguros y que la operación en puerto de alije de gas metano (pasaje de carga de un buque a otro) no tiene antecedentes en el mundo y está prohibida por normas nacionales.
Con experiencia náutica en operaciones de carga y descarga de sustancias gaseosas en buques, Ferán señaló que el problema no radicó en el amarre del "Excelsior", que cuenta con un avanzado nivel técnico y está conectado a tierra por medio de un brazo de carga de iguales condiciones técnicas.
Tampoco cuestionó el gasoducto entre el brazo de carga y el comercial, ya sea en su conexión a Profertil o en la que lo comunica con la planta de Cerri.
La denuncia de Ferán se centró en el amarre en segunda andana (barcos apareados). Aseveró que la conexión no se garantiza a pesar de las válvulas de cierre rápido y mangueras de certificación aprobada, teniendo en cuenta que el buque reaprovisionador trasvasó al "Excelsior" metano líquido.
"Este es el estado del producto que genera el mayor riesgo, por su condición de criogénica, que, liberado abruptamente a la atmósfera en una cantidad suficiente, formaría lo que se conoce como charco en el espejo de agua, a merced de las mareas, vientos y corrientes marinas".
Explicó que lo derramado está saturado de metano, por lo que no es inflamable en un primer momento, pero, a medida que sea transportado, se irá degradando, ganando oxígeno y, en el momento que alcance la proporción de entre el 5 y el 15 por ciento de concentración de metano, se topará con un punto caliente.
"Esa reacción, por condiciones fisicoquímicas propias de la oxidación, vuelve hacia el punto de origen del derrame y da lugar a la combustión de lo derramado, comprometiendo también a todos los elementos existentes y combustibles almacenados en la planta adyacente".
Ferán dijo que hay ordenanzas vigentes de la Prefectura Naval que prohíben el amarre en segunda andana, que obstruyó parcialmente el canal de circulación hacia puerto Galván.
Refiriéndose al informe de la universidad de Austin, Texas, de 2003, previo a la construcción de la primera terminal de GNL mar adentro, a 215 kilómetros de la costa de Louisiana (Estados Unidos), aseguró que la prevención más importante y eficaz, a la hora de proteger poblaciones adyacentes, es fijar distancias definidas por el área de radiación térmica y por la de retención, en caso de un posible escape.
01/02/09
LA NUEVA PROVINCIA – BAHÍA BLANCA

