Más de 5.000 personas resultaron afectadas por las abundantes precipitaciones que se registran desde el domingo pasado en zonas de la provincia de Entre Ríos, en donde en la ciudad de Feliciano se decretó el estado de alerta y emergencia climática mientras que en Santa Elena hubo desmoronamientos de tierra que dañaron veredas y viviendas.
Más de 5.000 personas resultaron afectadas por las abundantes precipitaciones que se registran desde el domingo pasado en zonas de la provincia de Entre Ríos, en donde en la ciudad de Feliciano se decretó el estado de alerta y emergencia climática mientras que en Santa Elena hubo desmoronamientos de tierra que dañaron veredas y viviendas.
Las lluvias también afectaron la provincia de Santa Fe, lo que agravó la situación de unas 1.500 personas que permanecen fuera de sus hogares desde hace cuatro meses por las constantes crecidas del río Paraná, e igual situación se vive en Formosa con el río Paraguay, que afecta a unas 5.000 personas de zonas ribereñas.
El vicegobernador de la provincia de Entre Ríos, Adán Bahl, aseguró que la zona más afectada es La Paz, donde hay “aproximadamente mil familias” alcanzadas por el fenómeno climático y destacó que los anegamientos se deben “al desborde de un arroyo”.
“El río Paraná estaba muy alto y luego de mucha lluvia, casi 220 milímetros en pocos horas, el arroyo no pudo desaguar en el río y se produjo el desborde”, dijo Bahl.
“Por ahora el río Paraná está muy alto y sabemos que va a seguir lloviendo hasta el jueves”, puntualizó el vicegobernador y remarcó que otras localidades afectadas son Federal, Chajarí y Feliciano, “donde cayeron 150 milímetros en pocos minutos y cerca de 300 en pocas horas”.
En tanto, en el barrio Fátima de la ciudad de Santa Elena hubo desmoronamientos de tierra sobre la Costanera alta y los vecinos destacaron que hubo rajaduras de veredas.
“Las veredas se están rajando y anoche vimos como el agua carcomía por debajo el asfalto, si sigue así en pocos días llega a nuestras casas”, aseguró Ricardo Gómez, vecino de la zona.
En Santa Elena cayeron más de 250 milímetros en 48 horas, lo que “profundizó el desmoronamiento de la ladera, y se tuvo que cortar la calle”, mientras que Jorge Pereyra, también vecino de la zona, recordó que años atrás “había casas en toda la costanera, el terreno era plano y se hundió todo, se caían cuatro metros por semana”.
También en San José Feliciano cayeron 500 milímetros, de los cuales 322 fueron en las últimas 24 horas. (El Día)
06/04/16
