Llegó para analizar si había brotes verdes en la comercialización de productos del mar.
Llegó para analizar si había brotes verdes en la comercialización de productos del mar.
Y sí, alguna semilla sí parece que está germinando, pero lo hace en medio de un panorama muy difícil, en medio de una crisis que «dejará unas huellas tremendas en los hábitos y pautas de consumo», aseguró ayer el economista Fernando Faces, que intervino ayer en el Congreso sobre Comercialización de Productos Pesqueros que AECOC organizó en Baiona.
A juicio del también profesor del instituto internacional San Telmo,
– «los consumidores se han vuelto más racionales, más ahorradores, más eficientes y más precavidos como consecuencia de la crisis».
En esa coyuntura, las empresas están obligadas a revisar procesos, optimizarlos y a reducir costes, pero con «inteligencia» y nunca recortando en el campo de la innovación y en el posicionamiento de marca: «El mundo que viene va a ser de marcas».
Faces señala que las compañías no pueden renunciar ni a la innovación ni a la búsqueda de la dimensión adecuada para competir a nivel internacional, algo que solo puede hacerse «mediante fusiones y adquisiciones» que cambiarán el panorama empresarial del sector pesquero.
El economista no ocultó que este proceso será en algunos casos traumático.
«Los supervivientes de esta crisis serán héroes», dijo.
Y los que resistan saldrán «mucho más fuertes, más creativos y más optimizados».
La innovación también es clave para Juanjo Pérez Cuesta, consejero de alta dirección en empresas de consumo, que animó a las compañías del sector a innovar, pero a hacerlo «con egoísmo». Pérez Cuesta animó a las firmas a buscar elementos que se asocien a su producto y lo revaloricen y puso como ejemplo ese «zapato que respira».
En el caso del pescado puede hacerse lo mismo para conseguir su revalorización, algo similar a lo que se hizo con el bacalao, que pasó de ser «comida para pobres» a ser la estrella de muchas cartas.
12/06/2010
LAVOZ DE GALICIA
