La mayoría de las naciones del mundo ha demostrado su fracaso en lo que respecta al cumplimiento del código de conducta para la pesca responsable de las Naciones Unidas (ONU), revela un nuevo estudio.
La mayoría de las naciones del mundo ha demostrado su fracaso en lo que respecta al cumplimiento del código de conducta para la pesca responsable de las Naciones Unidas (ONU), revela un nuevo estudio.
Los únicos países que lograron un puntaje por encima del 60% fueron Australia, Noruega, Estados Unidos, Canadá, Islandia y Namibia, según la investigación publicada en la revista Nature.
Los estándares de pesca de la ONU fueron desarrollados por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El código de 12 partes es voluntario, pero algunas de sus partes fueron incorporadas en acuerdos vinculantes.
El código abarca todos los aspectos del negocio de la pesca, e incluye el procesamiento, la acuicultura, la investigación, la administración de las zonas costeras, la contaminación y las prácticas de pesca peligrosas.
La investigación despierta interrogantes acerca de cómo el mundo pesquero puede continuar satisfaciendo la demanda de pescado.
“La conclusión general en realidad es un poco decepcionante. Incluso los países que lograron un puntaje alto no están haciendo las cosas tan bien”, dijo el autor principal del estudio, Tony Pitcher, de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver. “La gente no tiene excusas por no saber lo que hace. Sabemos exactamente qué hacer.
Hemos hecho las cosas muy mal en los océanos, están seriamente agotados”, aseveró.
La investigación se realizó sobre una base de 53 países que representan el 96% de la captura mundial de pescado.
Noruega logró el puntaje más alto y Corea del Norte, el último puesto. Más de la mitad de los países alcanzaron un puntaje de menos del 40% de cumplimiento.
Algunas naciones obtuvieron puntos por establecer una legislación que respeta el código de la ONU, pero en algunos casos las leyes no se aplicaron en realidad.
“En Canadá, por ejemplo, los auditores del Gobierno criticaron una falla para implementar la legislación de administración del océano. Esto resulta irónico, considerando que Canadá fue pionera al establecer el código en la década de 1990”, señala el informe.
Según Nick Nuttall, vocero del Programa de Medioambiente de la ONU, la mayoría de las naciones no lograron abordar el “vínculo fundamental” entre la ecología y la necesidad de proteínas de millones de personas, informó Associated Press.
“Resulta absolutamente claro que una de las grandes fallas del mercado en los tiempos modernos es la administración de las pesquerías del mundo, y hay ejemplos de casi todas las pesquerías del planeta en las que los esfuerzos de pesca superan las capturas permitidas”, señaló.
Hace dos años, la revista Science publicó un artículo que advertía que todas las pesquerías se enfrentan al colapso para 2048 si se continúa con el mismo ritmo de pesca.
Parte del problema es que los pescadores pobres con pocas opciones de trabajo, o sin opciones, continuarán pescado aún cuando los stocks disminuyan, dijo el zoólogo de la Sociedad para la Conservación para la Vida Silvestre, Tim McClanahan, de Kenya. Algunos científicos insisten en que una clave de la administración pesquera es crear fuentes alternativas de trabajo para los pobres.
En opinión de Pitcher, lo que se necesita es un código de pesca obligatorio, no voluntario.
"No está fuera de la realidad -sostiene Pitcher-. Lo que acaban de hacer varios países -Tailandia, Indonesia y Namibia- es condensar los aspectos importantes del código en su propia legislación."
05/02/09
FIS
