El sindicalista preferido de la Presidenta no la está pasando bien. El debate por el recambio de autoridades en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) derivó en un violento escándalo con ribetes policiales.
El sindicalista preferido de la Presidenta no la está pasando bien. El debate por el recambio de autoridades en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) derivó en un violento escándalo con ribetes policiales.
Es que Omar “Caballo” Suárez, el líder del gremio, pretende alcanzar un mandato más al frente de la entidad. Pero el camino no parece estar muy allanado para que pueda conseguir ese objetivo sin, al menos, tener que trabajar para conseguir los votos. Esto es así porque Jorge Vargas, uno de sus opositores, se le plantó en medio de la carrera electoral y ya manifestó su deseo de competir por la secretaría general del gremio, algo que el “Caballo” Suárez ni siquiera imaginaba. Cuentan los que presenciaron el momento que la discusión terminó de la peor manera: Vargas abandonó la sede del gremio con una lesión en las costillas, producida por un puntazo con un estilete.
Un día después los protagonistas se volvieron a amenazar y hasta habrían mostrado armas de fuego. Suárez negó ante LA NACION que el incidente se haya resuelto con ese nivel de violencia. Sin embargo, fuentes del SOMU reconocieron que el clima “está tenso” en el sindicato.
Parece que la reciente visita al Vaticano para entrevistarse con el papa Francisco no sirvió para calmar los nervios de Suárez al momento de enterarse de que alguien pensaba competir con él por la conducción del gremio. Cabe recordar que Suárez fue, además, uno de los organizadores del controvertido viaje de Cristina Kirchner a Angola, aquel en el que el entonces secretario de Comercio, Guillermo Moreno, tuvo un fuerte protagonismo y que se recuerda por la promoción de la cosechadora argentina cuyo fabricante quebró. En Luanda, la Presidenta arropó a Suárez con elogios, olvidándose de su pasado moyanista. (LaNacion)
30/09/14

