(FNM) Bard 1, la nave insignia de la eólica marina offshore alemana está calificada como un sistema totalmente fallido, debido a los continuos problemas técnicos del programa, planteando dudas acerca de la factibilidad de los proyectos offshore de gran escala, de acuerdo con el periódico especializado Breitbart.
(FNM) Bard 1, la nave insignia de la eólica marina offshore alemana está calificada como un sistema totalmente fallido, debido a los continuos problemas técnicos del programa, planteando dudas acerca de la factibilidad de los proyectos offshore de gran escala, de acuerdo con el periódico especializado Breitbart.
Según Breitbard, el parque marino Bard 1 se ha convertido en un barril sin fondo de gastos, con las partes involucradas tratando de cargar las culpas en otros. Bard 1 es un parque eólico de 400 MW del Mar del Norte, compuesto por 80 turbinas de 5 MW. La construcción fue terminada en julio de 2013 y el parque eólico fue inaugurado oficialmente en agosto de 2013. El parque eólico está situado a 100 kilómetros (62 millas) al noroeste de la isla de Borkum en profundidades de 40 metros (130 pies) de agua.
La revista mensual Windpower informa que Bard Marino 1, desarrollado y construido por Bard, es propiedad de la empresa del proyecto Ocean Breeze, que a su vez es propiedad de HypoVereinsbank. Inaugurada en agosto 2013, la construcción tomó más de tres años, con muchos contratiempos y sobrecostos.
Breitbart informa que de acuerdo a la revista alemana Spiegel “todo ha vuelto a la pregunta de quién es responsable por el fiasco – y los costos.”
El proyecto se estima que costará € 340 millones en energía perdida en el último año solamente, ya que los inversores se esfuerzan por salvar algo de valor, a partir de un sistema profundamente defectuoso que nunca ha funcionado como los diseñadores pretendieron.
El fiasco pone en duda a toda la industria de “energía verde”. Bard 1 se suponía que sería el estándar de diseño para el mundo entero en esa tecnología, que todo el mundo iba a seguir.
Alemania ya tiene una de las facturas de energía más altas del mundo, no ayudadas por el compromiso de la UE a medidas de reducción de carbono, a instancias de una industria de cambio climático cada vez más histérica y el resto de las tarifas de Europa no están mejor. Las políticas sobre el cambio climático británicas y europeos ya añaden un 10% adicional a las facturas de energía de los hogares británicos, en un momento cuando la pobreza de combustible afecta a uno de cada cuatro británicos. Gran Bretaña, que acaba de inaugurar una granja eólica de 175 turbinas cerca de Londres está completamente comprometido con el uso de energías renovables, pero acepta que los costos de la energía serán mayores para los usuarios.
Si Alemania, que siempre se ha caracterizado por la alta precisión y eficiencia en este tipo de emprendimientos de ingeniería no puede con este emprendimiento, se levantan dudas acerca de la factibilidad y la aceptabilidad de la eólica marina offshore. (Adaptado al español por Fundación NUESTROMAR)
15/09/14

