Manuel Arturo Jardel García es oriundo de Concordia, Entre Ríos. Pero la mayor parte de sus días los transcurre entre el mar y tierra firme.
Manuel Arturo Jardel García es oriundo de Concordia, Entre Ríos. Pero la mayor parte de sus días los transcurre entre el mar y tierra firme.
Retirado como capitán del Ejército en 1991 donde desarrolló una amplia carrera militar y la especialidad de piloto de helicópteros, decidió sumarse a las filas de la empresa “Helicópteros Marinos SA”, una compañía de servicios aéreos que desarrolla tareas de mantenimiento de aeronaves en Argentina desde 1978.
Un poco por necesidad y otro tanto por desafío profesional, Manuel Arturo Jardel García sintió que en el Ejército su especialidad tenía un techo de crecimiento; entonces decidió aceptar las ofertas laborales que llegaban desde mar adentro.
En octubre de 1991 ingresó como copiloto de la empresa “Helicópteros Marinos SA” en Tierra del Fuego. “Empecé a trabajar en el yacimiento Río Cullen de la empresa Total Austral, petrolera francesa operadora del área junto con Wintershall y Pan American Energy. Durante cinco años no sólo trabajé en el offshore, sino también en la sísmica y búsqueda de yacimientos on-shore”, cuenta.
Hacia el mar
Con una perspectiva distinta, la que le confiere el ejercicio de volar y aprender a mirar desde las alturas, Manuel accedió a dialogar con El Patagónico Energía y contar como transcurren sus días como comandante de las aeronaves de la empresa “Helicópteros Marinos SA”.
Realiza los traslados de personal hasta las plataformas, cargas, abastecimientos, evacuaciones y todas las funciones necesarias, hasta sanitarias y sociales con las que cumple un helicóptero afectado a este tipo de actividad.
“Nuestro trabajo está regulado por el Código Aeronáutico Ley de la Nación; el Decreto Nacional 671/94 sobre descansos y trabajo en las líneas aéreas, empresas de trabajo aéreo y la aviación comercial y el CCT firmado entre el gremio de APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas), el Ministerio de Trabajo y la empresa”, explica Manuel cuyo régimen laboral es de 14 días por 16 de descanso en tierra, con once horas de servicio promedio y unas 5 horas -como máximo- por día de vuelo y de 12 aterrizajes en transporte.
“Contamos con dos helicópteros en el área de Total, cinco pilotos, dos tripulaciones y un piloto de refuerzo para los descansos de 36 horas que nos debemos tomas los pilotos por semana”.
En juego
Según su propio relato, la vida mar adentro no es sencilla. Como piloto de una aeronave que traslada -principalmente- trabajadores de mar a tierra y viceversa, son múltiples y variados los motivos de quienes deciden incursionar en el mundo del offshore.
“No tengo los estándares de cantidad de solteros y casados, pero lo que sí sé es que hay muchos separados por esta actividad que te hace viajar mucho y distraerte de la familia”, afirma.
Los altos sueldos que se perciben en esta industria y especialmente quienes desarrollan tareas mar adentro, con frecuencia colisionan con la armonía familiar. Según Manuel, los salarios “son determinantes” porque la variable costo-beneficio se pone en juego e inclina la balanza. “Los sueldos varían con cada empresa, contratista y subcontratistas”, dice quien trabajó prestando servicios para más de trece empresas, la mayoría dedicada a sísmica.
Citando un ejemplo concreto, el piloto comentó que en la zona de Mar del Norte, por el mismo trabajo un comandante de Helo Bimo offshore percibe alrededor de 15.000 euros; en tanto en África y resto del mundo, mínimo entre 7.500 y 9.000 dólares.
“Todo depende del régimen de trabajo, pero por lo general es de un mes on (en tierra) por uno (off) en mar”, aclara Manuel.
Las preocupaciones de quienes se desempeñan mar adentro son recurrentes y están asociadas a los peligros de accidentes. “Las posibilidades de accidentes de trabajo son muchas y se trabaja mucho en ello. Por lo visto hasta aquí, creería que Total es la compañía en Argentina que más invierte en seguridad y control”, explicó.
Sin embargo, en las horas de descanso o al finalizar la jornada laboral estos tópicos no faltan y los comentarios van y vienen entre quienes se descubren lejos del hogar familiar y en medio del cualquier océano. “Los riesgos y temores asociados son los inherentes a la vida en lugares y medio ambiente poco amigables. Tal vez sin los cuidados o entrenamientos adecuados. Más las vicisitudes propias del ser humano, su entorno y la vida familiar trastocada por las distancias y los inconvenientes propios de dicha situación”, se sinceró quien es padre de tres hijos.
Próximo destino
Disfrutando de sus vacaciones junto a su familia, Manuel accedió a la entrevista con El Patagónico Energía y comentó cuál será su próximo destino laboral. A la espera de la adjudicación de un contrato con YPF, la empresa iniciaría trabajos mar adentro al oeste de las Islas Malvinas. “Se trata de un área conjunta de exploración en el radial 090o.
Las tareas podrían comenzar en noviembre a fin de contar con más horas de luz para las operaciones de vuelo. Volaríamos con dos helicópteros, y habría otros dos disponibles para rescate. Cada ida y vuelta serían de más de tres horas”, informa.
31/05/10
EL PATAGÓNICO.NET
