Evidencia fósil de un enfriamiento de los océanos hace 35 millones de años podría haber resuelto el misterio sobre cómo la Antártida se congeló en uno de los mayores cambios climáticos en la historia de la Tierra, dijeron científicos el jueves.
Evidencia fósil de un enfriamiento de los océanos hace 35 millones de años podría haber resuelto el misterio sobre cómo la Antártida se congeló en uno de los mayores cambios climáticos en la historia de la Tierra, dijeron científicos el jueves.
OSLO (Reuters) – Las señales fósiles de una caída de 2,5 grados Celsius en las temperaturas oceánicas, suficiente para provocar la formación de la capa de hielo de la Antártida, también podrían ayudar a entender si el continente se derretirá por el calentamiento global moderno.
Un derretimiento total de la Antártida aumentaría el nivel del mar en aproximadamente 57 metros a lo largo de miles de años. Incluso uno menor podría amenazar ciudades costeras, desde Nueva York a Shangái, y a islas de poca altura.
"La nueva evidencia podría ayudar a resolver el misterio de por qué la Antártida se congeló," precisó la Universidad de Cardiff sobre un estudio de científicos en Gales y Estados Unidos y publicado por la revista Geology de la Geological Society of America.
"Ahora entendemos mejor el sistema. Algunos otros registros sugieren que incluso hubo un calentamiento en ese momento, lo cual era realmente confuso," dijo a Reuters Caroline Lear, de la universidad y autora del estudio.
La investigación, sobre animales fosilizados del tamaño de una cabeza de alfiler, conocidos como foraminíferas y hallados en lodo en Tanzania, mostró que los océanos se enfriaron hace 35 millones de años, quizá después de cambios en la órbita de la Tierra alrededor del Sol.
En temperaturas más frías los caparazones de las foraminíferas contienen menos magnesio que en aguas más cálidas. Los sedimentos habían sido originalmente parte del Océano Indico.
La nueva evidencia podría reforzar los modelos climáticos modernos que han luchado por explicar el antiguo comportamiento de las capas de hielo.
"Ahora podemos tener más confianza en lo que los modelos climáticos predicen," comentó Lear.
Los registros indican que el hielo de la Antártida se formó cuando los niveles de concentraciones de dióxido de carbono (CO2), producido naturalmente por organismos vivos y ahora el principal gas de efecto invernadero industrial moderno, eran aproximadamente el doble de los actuales en la atmósfera.
"Pero no se puede simplemente decir que si los niveles de CO2 llegan al doble de donde están hoy la capa de hielo antártica se derretirá," dijo, y agregó que el vasto bloque de hielo actúa como un congelador que ralentiza el derretimiento.
Por Alister Doyle (Editado en español por Patricia Avila)
28/02/08
REUTERS
