Piquete puso en riesgo 200 toneladas de langostino. Camioneros denunciaron que los obligaban a cortar los equipos de frío. Son disidentes de la conducción de Omar Suárez y quieren negociar en paritarias. Hoy habrá una audiencia en Trabajo. Conarpesa les iniciará una demanda penal y evalúa despidos.
Piquete puso en riesgo 200 toneladas de langostino. Camioneros denunciaron que los obligaban a cortar los equipos de frío. Son disidentes de la conducción de Omar Suárez y quieren negociar en paritarias. Hoy habrá una audiencia en Trabajo. Conarpesa les iniciará una demanda penal y evalúa despidos.
Una protesta de casi 24 horas en el ingreso a Puerto Madryn bloqueó la llegada de treinta camiones con carga de langostino fresco proveniente de Puerto Rawson y puso en riesgo la mercadería, estimada en doscientas toneladas. Se trata de ‘marineros autoconvocados’ afiliados al SOMU, que no comparten las decisiones de su conducción orgánica y aspiran a ser parte de negociaciones paritarias que el sindicato de la marinería entable con la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras.
La protesta tuvo lugar en el acceso sur a Puerto Madryn por la Ruta Nacional 3, aunque con el correr de las horas se extendió a la Ruta Provincial 1, la vía alternativa para llegar a Madryn desde Rawson. En principio se impedía el tránsito de todo tipo de vehículos, pero luego se focalizó en no dejar llegar a las plantas pesqueras el langostino que las flotas amarilla y artesanal de Rawson habían desembarcado en el puerto de la capital chubutense.
La mercadería estuvo en riesgo en aquellos equipos ‘semis’ de transporte que no contaban con refrigeración, ya que el langostino desde Puerto Rawson a Madryn llega en algo más de una hora cuando se descarga desde los barcos hasta su ingreso a las plantas. La mercadería al demorarse su procesamiento empieza a sufrir la pigmentación de la melanosis hasta quedar sanitariamente inútil, tal como ocurrió semanas atrás con 20 mil cajones que debieron ser tirados en el basural de Rawson por una protesta de la estiba que impidió la descarga de los buques.
Aunque el hecho más grave se habría producido cuando algunos manifestantes les obligaron a los choferes de los camiones a desconectar los equipos de frío con la intención de dejar inutilizada la mercadería. Tal circunstancia fue transmitida por los transportistas y algunas empresas buscan identificar a los responsables para aplicar sanciones disciplinarias.
El reclamo
En esta oportunidad, ‘Marineros Unidos por Dignidad’ la denominación elegida para identificarse y mostrarse como disidentes frente a los mandos naturales de Omar “Caballo” Suárez, se reunieron el miércoles en una asamblea en la ciudad del golfo, focalizando sus demandas en el pago del aguinaldo, un incremento del básico y la reincorporación de los despedidos que encabezaron la anterior protesta a mediados de año, la cual no fue respaldada por la dirigencia nacional del gremio.
Reiteraron el pedido por el cumplimiento del convenio colectivo respecto de las 8 horas de trabajo, “un básico de acuerdo a la canasta familiar del sur porque es insuficiente el aumento recibido del 26 por ciento que fue pagado en dos veces”.
Los ‘autoconvocados’ aspiran a sentarse en la próxima negociación paritaria entre el SOMU y la CAPIP. Piden “la participación de los trabajadores en las paritarias ya que no nos sentimos representados por nuestro sindicato. Que el sindicato y empresarios no firmen nada a espaldas de los trabajadores y que junto a los representantes designados por los trabajadores se sienten a tratar el convenio”, establecieron en sus demandas.
Para descomprimir la protesta de ayer, la delegación Madryn de la Subsecretaría de Trabajo citó para hoy a una audiencia a la cámara empresaria, a la empresa Conarpesa y al sindicato.
Conarpesa analiza despidos
El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez, anunció ayer que ordenó se sustancien denuncias penales contra cuarenta de sus marineros que participaron de la protesta por impedir la llegada de langostino a la planta, lo que es evaluado como una ‘falta grave’ y podría ser causal de despido.
“Conarpesa no va a negociar con nadie bajo presión, ni con el SOMU, ni menos con autoconvocados que carecen de representatividad”, afirmó. El empresario reveló que notificaron a los marineros de esa empresa que debían desistir de la medida porque implicaba un perjuicio para la misma y que de no hacerlo se verían alcanzados por sanciones disciplinarias que podrían incluir el despido con causa.
La empresa habría individualizado a quienes participaron del piquete en la ruta, y a quienes en algunos casos obligaban a los camioneros a desconectar los equipos de frío.
“Independientemente de que hayan levantado la medida de fuerza, ordené que se realice la denuncia penal con nombre y apellido sobre quienes impidieron la llegada de la mercadería a la planta. Conarpesa no se deja presionar y radicaremos las denuncias penales correspondientes, y de caber en términos legales procederemos a los despidos con justa causa”, indicó Álvarez Castellano.
Quién manda en el SOMU
Aquí radica uno de los ejes de la cuestión y tiene que ver con la representatividad objetiva que detenta el sindicato como parte dentro de una negociación paritaria laboral. Las empresas le reclamaron a Omar Suárez que hasta tanto no defina si puede o no conducir a sus afiliados, no se puede avanzar en una discusión estrictamente salarial, ya que se está con amenaza latente de medidas de fuerza que afectan a las plantas.
Ayer por la tarde se levantó el piquete en las rutas pero quedó condicionado a los resultados de la audiencia en el día de hoy en la oficina de Trabajo, adonde se convocaron los marineros disidentes de la conducción del “Caballo” Suárez, en quien focalizan sus más airados reproches, y así lo señalaron tanto en la asamblea como en la protesta de la ruta.
Mensajes
En tanto, Suárez habría ratificado a sus referentes locales de Madryn y Rawson, Jorge Reyes y Ricardo Soto, respectivamente, que no hará concesiones a quienes reclamen por fuera de la estructura sindical y no acaten la organicidad del gremio. La medida de protesta no solo afectó a las empresas que no pudieron recibir los camiones con langostino, sino que también afectó a trabajadores del STIA que al no tener materia prima tuvieron un jornal menos, y la incertidumbre sobre la extensión del conflicto derivó en que la flota de Rawson no saliera a pescar perdiéndose una marea, lo cual también terminó afectando a los obreros de la estiba y a la marinería de la flota amarilla y artesanal.
La conducción nacional del SOMU volvió a desestimar la representatividad formal que pudieran tener los ‘autoconvocados’, al indicar que con el correr de las horas la cantidad de marineros que había en la ruta era de alrededor de cincuenta, y no podrían representar a los miles de trabajadores de la actividad. La cuestión se repite como a mitad de año; en tanto, habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos con el correr de las horas. (Por Nelson Saldivia, Revista Puerto)
12/12/14

