Desde el sector advierten que muchas firmas atraviesan “una clara y definitiva situación de quebranto”. Afirman que ya no tienen herramientas para evitar su propio colapso. Pidieron una reducción en los aranceles y una mejor aplicación de los reintegros
Desde el sector advierten que muchas firmas atraviesan “una clara y definitiva situación de quebranto”. Afirman que ya no tienen herramientas para evitar su propio colapso. Pidieron una reducción en los aranceles y una mejor aplicación de los reintegrosLa Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) y el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa) difundieron en forma conjunta un comunicado en el que las entidades subrayaron la necesidad de que el sector reciba una “rápida” y “sustancial” ayuda del Estado para evitar la profundización de la crisis económica y financiera de la totalidad de sus empresas, muchas de las cuales “ya se encuentran sumergidos en una clara y definitiva situación de quebranto”.
El pedido se fundamenta en el hecho de que desde hace varios meses la industria opera con una “rentabilidad negativa” a causa de la “constante caída de los precios internacionales” de sus productos, en combinación con una “extraordinaria suba” de sus costos de producción, lo podría derivar en la “inviabilidad” de la actividad que las firmas del sector desempeñan.
De acuerdo con las autoridades de Caipa y Cepa, este fenómeno ya provocó el cierre y la desaparición de varias compañías radicadas tanto en la Patagonia como en Mar del Plata, el principal puerto pesquero del país.
Es a partir de esta dificultad señalada por ambas entidades que consideraron “esencial” la implementación “urgente” de decisiones tales como la eliminación y reducción de aranceles, así como la aplicación de reintegros con un mecanismo que asegure que se hagan efectivos rápidamente.
Debido a la gravedad de las problemáticas manifestadas por el sector, resulta “imprescindible” la implementación de medidas de esta naturaleza, con el objetivo de garantizar la supervivencia de las empresas.
Al respecto, el presidente de Caipa, Gabriel Quercicia, y el titular de Cepa, Oscar Fortunato, destacaron la necesidad de que el Estado intervenga de manera “veloz” debido a que las firmas que operan en este rubro “ya no disponen de herramientas que permitan evitar su propio colapso”.
De acuerdo con Fortunato, si bien hasta ahora “se han hecho todos los esfuerzos necesarios”, el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas mantiene a sus barcos y fábricas en plena actividad “aún trabajando a pérdida”, para mantener mercados y evitar ser sustituidos por competidores de bandera argentina.
“Se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo para llegar con nuestros productos a 110 países del mundo como para perder este logro por no tomar a tiempo las medidas que corrijan la actual situación económico financiera de la industria pesquera argentina”, alertó el presidente de Cepa.
La descripción de esta preocupante realidad ya fue expuesta por las cámaras del sector ante autoridades nacionales, provinciales y locales, lo que en su momento permitió que se concediera una rebaja de los aranceles de exportación de ciertos productos.
No obstante, el efecto de esta medida habría quedado rápidamente neutralizado debido el incremento de los costos de producción, según indica el comunicado difundido este jueves.
Por ejemplo, entre 2003 y enero de 2012, de acuerdo con las partes, el gasoil experimentó un incremento del 308%, mientras que sólo durante el último año, este insumo tuvo una suba cercana al 43%.
“Este hecho resultó determinante para deteriorar la rentabilidad empresaria dentro de una industria considerada como una gran consumidora de combustible, debido a que un buque requiere de entre 4 mil y 9 mil litros diarios de gasoil para operar”, denunciaron las entidades firmantes.
Asimismo, otros insumos como el cartón y el polietileno sufrieron aumentos significativos, que también “fueron acompañados por subas de entre el 500% y el 600% en los servicios del Estado”.
Tras aclarar que si bien “hay buena recepción en el Gobierno nacional”, Fortunato remarcó que “lo cierto es que tienen que tomarse decisiones de shock y de manera urgente”.
En este sentido, las cámaras insistieron en la necesidad de que sean reducidos y eliminados los aranceles junto a la aplicación de reintegros “al máximo nivel del 10%”, especialmente para los productos de valor agregado.
Finalmente, desde Caipa y Cepa señalaron que las empresas pesqueras “utilizan capital de trabajo de manera intensiva”, pero reconocieron que “ya se han quedado sin ese capital de trabajo debido a haber continuado con su actividad a pérdida”.
Por eso, para recomponer ese capital de trabajo, el sector privado destacó la necesidad de que se actúe rápidamente para resolver la situación y “evitar que la pesca sufra la misma crisis que la afectó en los ’80 y que en su momento generó un conflicto laboral y social muy grande”.
13/01/12
EL ATLÁNTICO

