El SUPA levantó el paro en Mar del Plata

El SUPA levantó el paro en Mar del Plata

Lo hizo la cúpula del sindicato tras la firma de un acta con las cámaras de estibaje en el Ministerio de Trabajo. Varios responsables para un conflicto cada vez más frecuente.

Lo hizo la cúpula del sindicato tras la firma de un acta con las cámaras de estibaje en el Ministerio de Trabajo. Varios responsables para un conflicto cada vez más frecuente.

Luego de sumar 42 horas de paro en el puerto marplatense y una crisis de proporciones en todos los eslabones de la industria pesquera y portuaria, el Sindicato Único de Portuarios Argentinos (SUPA) decidió ayer por la tarde levantar la medida de fuerza que había paralizado la descarga de más de 30 buques pesqueros, luego de una reunión celebrada en la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.

El gremio junto con las cámaras de estibaje y representantes de las cooperativas Hipocoop, Cootraport y La Nueva Unión, firmaron un acta que permite destrabar el acuerdo. La patronal se comprometió a no comenzar la actividad antes de las 7 de la mañana y para el congelado, disponer que la lingada no supere los 1.250 kilos.

Al cierre de esta edición, la cúpula del gremio intentaba convencer a los trabajadores reunidos en torno al piquete de la Terminal 2. Son 120 trabajadores eventuales que encabezan la medida. Fabián Ríos, delegado del grupo, consultado por REVISTA PUERTO, reveló los detalles del acuerdo.

La medida afectó a todas las flotas así como al movimiento de contenedores y se había cristalizado con piquetes en los accesos de las distintas terminales donde opera la flota de altura y el muelle de ultramar, donde amarran los congeladores y el playón de maniobras para los buques mercantes.

La crisis se había originado el sábado luego de un incidente en el muelle con un estibador eventual y un capataz de la Empresa de Servicios Portuarios y Estibajes (ESPES) Hipocoop, que derivó en una denuncia del obrero ante la Prefectura. El SUPA, presionado por los eventuales, ante la falta de respuestas al problema, inició la medida de fuerza. También hubo planteos porque Cootraport y La Nueva Unión los convocaban más temprano de lo que determina el convenio colectivo.

Como la situación en la estiba está atada con alfileres en el puerto marplatense, porque la mayoría de las ESPES son sellos de goma que lo único que hacen es vulnerar los derechos laborales de los trabajadores con la complicidad de las autoridades del Consorcio y las empresas pesqueras, cualquier chispa provoca un incendio.

Los eventuales estaban con bronca porque ninguna ESPES se acercó al Ministerio de Trabajo de la Nación para comenzar a elaborar el plan que permitirá abonar el pago del garantizado que habían acordado, tras el último conflicto que paralizó la actividad por un par de días en el puerto local.

El parche esa vez fue el pago de 2 mil pesos para cada uno mientras una comisión estudie las fuentes de financiamiento a partir del año que viene. Pero saltada la coyuntura, nadie de la patronal acudió a la cita.

En el acta firmada ayer quedó establecido que mañana jueves, a las 9, en el Club de la Administración General de Puertos, todas las partes se vuelvan a reunir para encauzar el problema.

“No hay conflicto planteado”, decía ayer a la mañana Alberto Rosa, titular de la Federación que agrupa a muchas de las ESPES habilitadas por el Consorcio a este medio.

“Es una lástima que no podamos seguir trabajando. Hay trabajo para todos, incluso para los eventuales. Si todavía quedan poteros sin descargar del anterior conflicto”, dijo el dirigente y miembro del Directorio del Consorcio.

Hasta ayer, había más de 30 buques que esperan con sus bodegas llenas la posibilidad de que puedan ser descargados. En su mayoría estaban repletos de cajones de anchoíta y caballa, especie particularmente sensible ante la pérdida de frío, sobre todo en jornadas como las de ayer, donde hizo mucho calor.

Las cámaras empresarias pesqueras, todas juntas como cada vez que hay alguna crisis, ofrecieron una conferencia de prensa (ver aparte) en la que se mostraron ajenos al conflicto que llevaba adelante el SUPA y donde aseguraron que el problema “no es laboral”, como dejando al descubierto las internas que tiene el sindicato comandado por Juan Carlos Ferreyra.

Si bien es cierto que el gremio exhibía un manojo de demandas insatisfechas sin centrarse en ninguna en particular, como la jubilación para los estibadores en condiciones de tramitarla bajo un régimen especial, y el garantizado de los eventuales, lo cierto es que las empresas armadoras también son responsables por el descontrol que impera en la mayoría de las ESPES. Al igual que la conducción del SUPA en Mar del Plata, desbordada en ocasiones, cómplice en otras, incapaz de poner en caja el menor descontento o asumir el costo y llegar hasta las últimas consecuencias.

Ahora el acta firmada le da potestad al SUPA para solicitar inspecciones laborales y de seguridad e higiene a las ESPES habilitadas para prestar servicios de estiba. Ojalá sea un instrumento que mejore las condiciones de los trabajadores y no un elemento para presionar o recaudar.

En el puerto de Mar del Plata nada se arregla. A todo lo que se desajusta se le coloca un parche para ir tirando. Está a la vista que ese tipo de resoluciones duran cada vez menos. Tan evidente como que esta administración es incapaz de sentarse con todos los actores involucrados y encarar una solución de fondo.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo

20/10/10
REVISTA PUERTO

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