Es aerodinámico y está construido íntegramente con fibra de carbono. El submarino a pedales Scubster fue premiado la semana pasada en Estados Unidos.
Es aerodinámico y está construido íntegramente con fibra de carbono. El submarino a pedales Scubster fue premiado la semana pasada en Estados Unidos.
El vehículo participó en un concurso en Estados Unidos entre 30 ejemplares procedentes de Francia, Canadá, México, Venezuela, Omán y Gran Bretaña.
El objetivo fue ir lo más rápido posible bajo el agua mediante la fuerza de las pantorrillas en un submarino húmedo, es decir, lleno de agua y en el cual el piloto viste una combinación de buceo con una máscara y un tubo de aire comprimido), con o sin hélices, monoplaza o biplaza.
Siete equipos alcanzaron la línea de llegada, pero varios submarinos terminaron contra las paredes de la piscina.
El submarino puede hacer marcha atrás, ir de derecha a izquierda y cuando el piloto deja de pedalear, sube solo a la superficie. Este monoplaza dispone de dos hélices de rotación independiente, accionados por dos manijas.
Además, puede alcanzar una velocidad de ocho kilómetros por hora. Este submarino funciona como si fuera una bicicleta: tiene unas hélices gemelas que están conectadas a un pedal.
Puede alcanzar una velocidad de ocho kilómetros por hora cuando su piloto está en buena forma y puede alcanzar los seis metros de profundidad, pero únicamente tiene capacidad para una persona a bordo.
Según su inventor Stephane Rousoon, no es difícil manejar el submarino. “Hay que tener cuidado porque pedalear bajo el agua es un esfuerzo y cuanto más profundo se está, es más peligroso”. Rousoon dijo que uno se preguntaría cuál es la gracia de un submarino en el que uno se empapa hasta los huesos y que no ofrece la ventaja de respirar sin ayuda bajo el agua.
Según explicó Rousson, todo se remite a una cuestión de costos.
“Antes de hacer un submarino seco, necesitamos estudiar su hidrodinámica, la mecánica y si la forma es la más adecuada. Esta recién es la primera etapa”.
El Scubster fue desarrollado en primera instancia para participar en una competencia internacional de submarinos que tendrá lugar en Estados Unidos en 2011.
Pero Rousson tiene además otras ambiciones. “Parte del proyecto es llevar el submarino a sitios hermosos, para tomar fotografías y mostrarle a la gente lo bello que es el mundo bajo el agua”. La idea es ayudar a que la población tome conciencia de lo importante que es cuidar el medioambiente.
Los investigadores quieren conseguir financiación, tienen previsto trabajar en la construcción de un submarino seco para aquellos que quieran conocer el océano sin mojarse la cabeza y para que lo puedan utilizar los científicos en trabajos de investigación submarina.
Varios han sido los logros de este vehículo. Consiguió permanecer una hora bajo el agua en el mar Mediterráneo, frente a la Costa Azul. Rousson considera que el submarino puede llegar a captar la atención del mercado emergente de gama alta de propietarios de yates. “Estos podrían interesarse por adquirir un aparato como el Scubster, considerado un submarino de bolsillo”.
Bajo el agua
El submarino Scubster obtuvo el premio a la Innovación, una de las cuatro distinciones más importantes durante ese concurso celebrado a principios de junio cada dos años.
Este año, la carrera se efectuó en el Centro de Investigaciones de Carderock Naval Warefare Surface Center, el mayor centro de investigaciones de la Marina estadounidense. Participaron 24 equipos y 30 submarinos procedentes de Estados Unidos, Canadá, México, Venezuela, Omán, Reino Unido y Francia.
10/07/11
EL COMERCIO

