Acordaron un aumento no remunerativo, por única vez, para el básico y la producción de los trabajadores del fresco. El gremio pretende que sea del 10% y la patronal que el incremento tenga un techo en los 400 pesos. Se define en las próximas horas.
Acordaron un aumento no remunerativo, por única vez, para el básico y la producción de los trabajadores del fresco. El gremio pretende que sea del 10% y la patronal que el incremento tenga un techo en los 400 pesos. Se define en las próximas horas.
La negociación entre las nuevas autoridades del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) y los representantes de la Cámara de Industrias Pesqueras Argentinas (CaIPA) por un incremento salarial extra para fin de año se encamina a una solución pacífica.
A medida que avanzan las reuniones –ya llevan cuatro–, el lápiz con que ambos sectores sacan cuentas y escriben los números se va colocando en la misma sintonía, en el mismo renglón. Lo más importante está abrochado: la cámara entendió razonable la solicitud del gremio y está dispuesto a entregar un 10 por ciento de aumento en un solo pago antes que finalice el año.
Como contrapartida, el gremio cedió a la petición de la patronal y aceptó que el aumento no sea remunerativo, sino que se enmarque en una emergencia social y se abone por única vez. Fuentes cercanas a Cristina Ledesma, secretaria general del SOIP, aseguran que a partir del año que viene todos los aumentos serán remunerativos.
Esta situación obedece a la necesidad de reparar lo que no se hizo durante el año. El 25 por ciento desdoblado, que acordó CaIPA y la gestión Verón-Salas fue calificado como “insuficiente” por la nueva Comisión Directiva.
El punto que todavía separa a las partes y que motivó el paso a un cuarto intermedio para las próximas horas es la forma en que se efectivizará el aumento. En el SOIP pretenden que el 10 por ciento incluya a todos los obreros del fresco.
En CaIPA no quieren generalizar y proponen como techo una suma de 400 pesos. En el SOIP les aclararon que al colocar un tope se acercan mucho a la suma fija, que ya anticiparon que no están dispuestos a que se aplique.
El monto fijo ya se negoció y acordó para la rama de la conserva. Son 250 pesos por trabajador como forma de compensar el incremento del costo de vida en el último cuatrimestre. En el SOIP aceptan que la realidad del fresco no es la de la conserva.
“No podemos aceptar el techo de 400 pesos. Es achatar la pirámide y generar inequidades entre los compañeros”, subrayó la propia Ledesma, consultada por REVISTA PUERTO. Hay fileteros que ganan entre 5 y 6 mil pesos por mes, que recibirían mucho menos del 10 por ciento acordado.
En la otra punta del espinel aparecen los trabajadores de las pymes de Valastro. Desde hace más de un año perciben el garantizado de 1.740 pesos. Y no son pocos: suman cerca de mil trabajadores entre las tres firmas que agrupan a los fileteros y las tres de los peones, envasadoras y camaristas. “Para ellos ese 10 por ciento es insuficiente” piensan en el gremio.
Al cierre de esta edición se definía cuándo se realizaría la próxima reunión. Puliendo esos detalles las partes podrían exhibir el acta acuerdo para estrenarla el mes próximo.
Por Roberto Garrone / Fotos de C. Lorenz – D. Izquierdo
24/11/10
REVISTA PUERTO

